Junta apoya retirada tallas 34 y 36 combatir anorexia y bulimia
La consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, apoyó hoy la retirada 'de las tiendas y de las pasarelas' de las tallas 34 y 36 de ropa femenina para afrontar la anorexia y la bulimia.
Montero señaló, a preguntas de los periodistas, que estas tallas 'no pueden mantenerse sin problemas de salud' para las mujeres, y advirtió de que promocionan 'una moda a imitar por la población juvenil, que es muy vulnerable'.
La consejera hizo estas declaraciones antes de inaugurar en Sevilla el primer Foro Género y Salud, en el que se analiza la aplicación de políticas de género e igualdad en el sistema sanitario público andaluz, donde su departamento ha constatado la existencia de desigualdades entre hombres y mujeres.
Destacó que la Junta de Andalucía ofrece tratamiento médico contra las enfermedades relacionadas con la nutrición a todos los jóvenes, 'independientemente de su lugar de residencia', y advirtió de que las jóvenes andaluzas suponen también 'una población diana' para la prevención del tabaquismo y de los embarazos no deseados.
La prevalencia del tabaquismo ha aumentado en las andaluzas de entre 14 a 16 años, segmento de la población en el que la tasa de fumadores 'no sólo no desciende, como ocurre con los demás grupos de población, sino que ha aumentado en los últimos años'.
'El tabaco constituye un rito de iniciación a la vida adulta mal concebido', apostilló Montero.
Calificó de 'muy importante' la preocupación de su departamento por el deficiente uso del preservativo entre la población joven, reflejado en que el número de embarazos no deseados y de enfermedades de transmisión sexual 'está ocasionando más problemas de los que sería de esperar'.
Opinó que 'existen enfermedades propias' de la mujer, 'más allá de las derivadas de su anatomía', y destacó, en este sentido, que 'la doble jornada laboral' femenina -en el trabajo y en el hogar-
predispone a la mujer a situaciones de estrés que propician una mayor tasa femenina de dolencias como hipertensión o enfermedades cardiovasculares.
Abogó por que las tareas domésticas se repartan entre mujeres y varones 'de forma ordenada' y por la aplicación de una 'discriminación positiva' para 'conciliar la vida familiar y laboral' en la población femenina.