Junta trasladará a un nuevo centro educativo a presunto agresor menor 10 años
La Junta de Andalucía trasladará a un nuevo centro educativo al alumno del instituto Nueva Andalucía de Adra (Almería) acusado de abusos sexuales contra un niño de 10 años, según ha informado a Efe Francisco Maldonado, delegado provincial de la Consejería de Educación.
Después de que la Fiscalía de Menores archivara el caso por la edad del acusado, al que la Guardia Civil imputó delitos de amenazas, coacciones, agresión sexual y lesiones, Maldonado ha informado a Efe de que el Servicio de Inspección ha decidido trasladar al menor a un nuevo centro educativo 'lo antes posible'.
Sin avanzar una fecha para este traslado y tras declinar informar sobre el centro en el que el presunto agresor proseguirá su formación, el delegado provincial de Educación ha explicado que, después de que la tutora de la víctima se percatara de los hechos, la dirección del centro se puso a 'total disposición' de la familia de la víctima.
A ésta le ofreció el traslado de su hijo a un centro ubicado en el núcleo urbano de Adra, algo que declinó la madre, mientras que en el caso del presunto agresor, la actuación del centro se inició con una expulsión temporal para, posteriormente, someterle a una serie de medidas correctoras y educativas tendentes a evitar que repita actuaciones como las que han motivado esta denuncia.
Ha sido la madre de la víctima, identificada como María Teresa S.B., la que después de que la Fiscalía de Menores archivara la causa ha optado por denunciar públicamente los abusos cometidos fuera del horario escolar y de las instalaciones educativas contra su hijo de 10 años, que cursa cuarto de primaria.
Según su relato de los hechos, cuatro menores, tres de ellos de 13 años y uno de 15, cogieron en diversas ocasiones con anterioridad al 21 de febrero la bicicleta de su hijo para, con el pretexto de poder recuperarla, conducirle a una cabaña situada en un descampado.
En ella, tal y como ha narrado a Efe, el menor que será trasladado a un nuevo centro de enseñanza abusó sexualmente del niño en al menos cuatro ocasiones, mientras que otro le agarraba para favorecer las agresiones, un tercero grababa los hechos en su teléfono móvil y un cuarto implicado se limitaba a presenciar la escena.