M. Comas: juzgados violencia han acabado con dispersión judicial
La vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidenta del Observatorio de Violencia de Género, Montserrat Comas, consideró hoy que los juzgados de violencia contra la mujer han logrado acabar con la 'dispersión judicial' y con la 'descoordinación' entre la jurisdicción civil y penal en la materia.
Comas hizo esas declaraciones a los periodistas antes de impartir hoy en Granada la conferencia 'Mujeres en la España del siglo XXI', organizada por las Juventudes Socialistas de Andalucía.
Para la presidenta del Observatorio, la puesta en marcha de esos juzgados, el pasado 29 de junio, está permitiendo dar una respuesta judicial 'más eficaz y de mayor calidad' a las víctimas de violencia de género, que tienen ya una 'mayor credibilidad' en el sistema.
Aunque en su opinión ni la ley de medidas de protección integral contra la violencia doméstica impulsada por el Gobierno, 'ni ninguna otra', es capaz de resolver en un año 'un problema que viene de lejos', esta iniciativa sí está contribuyendo a que 'emerja la violencia que ya existía', lo que permite abrir 'nuevas líneas de solución'.
En Andalucía, durante el segundo semestre de 2005 -a partir del nacimiento de los juzgados de violencia de mujeres-, las denuncias se incrementaron un 51 por ciento respecto a los seis primeros meses de ese año hasta alcanzar las 15.523 -1.952 de ellas en Granada-.
Para Comas, ese incremento debe valorarse como algo 'positivo' porque, a diferencia de otros delitos, no significa un aumento de este tipo de delincuencia, sino que la violencia 'que ya existía está emergiendo', lo que favorece la adopción de medidas.
En la actualidad hay en España 20 juzgados de violencia sobre la mujer, uno de ellos en Granada, señaló Comas, quien recordó que el Ministerio de Justicia ha anunciado ya la creación de otros 20 en el país, entre ellos uno más para Granada, uno para Córdoba, el segundo de Málaga y el segundo de Sevilla.
En opinión de la vocal del Consejo General del Poder Judicial, la puesta en marcha de estos juzgados ha logrado acabar con la 'dispersión judicial, tan enemiga de la eficacia judicial', toda vez que en cada partido judicial un sólo juzgado se ocupa de los problemas relacionados con la violencia de género.
También han contribuido, a su juicio, a acabar con la 'descoordinación entre la jurisdicción civil y penal', al ser un mismo juzgado el que resuelve tanto la investigación de los actos violentos como las medidas civiles que haya que adoptar.
En lo que va de año 30 mujeres han muerto en España a manos de sus parejas o ex parejas, una cifra 'dolorosa' pero 'no distinta a la de los últimos años', según Comas.