Marías ve 'tonta e inútil' ley de memoria, por falta de consenso sobre guerra
El escritor Javier Marías considera que la Ley de Memoria Histórica es una norma 'tonta e inútil', porque en su opinión 'lamentablemente' todavía no existe en España consenso en la sociedad, ni tampoco entre las fuerzas políticas, sobre lo que fueron la Guerra Civil y las décadas de dictadura que le siguieron.
'Me parece una ley completamente inútil, absurda y que no tiene ningún sentido, pero no por las razones que aduce el PP. Es que creo que no tiene ningún sentido hacer una Ley de Memoria Histórica en un país en el que aún no existe, lamentablemente, al cabo de muchísimos años, un consenso mayoritario de la sociedad, ni por supuesto de las fuerzas políticas, sobre lo que ocurrió', ha reflexionado Javier Marías, al ser preguntado sobre ese proyecto de ley.
El escritor ha hecho estas consideraciones en conferencia de prensa, antes de comparecer en la tribuna literaria de Caja Cantabria para hablar con sus lectores sobre 'Veneno y sombra y adiós', el tercer y último volumen de su novela 'Tu nombre mañana'.
Javier Marías contrapone la falta de consenso que percibe en España respecto a lo que fueron la Guerra Civil y la posguerra, con el acuerdo que concitó la condena del nazismo, del fascismo y del colaboracionismo en Alemania, Italia y Francia tras la II Guerra Mundial, 'aunque fuera de boquilla, aunque fuera falsamente'.
'En España no lo hay, luego no tiene ningún sentido hacer una ley que no cuente con la aprobación de la mayoría. Por eso me parece una ley totalmente inútil. No la encuentro peligrosa, la encuentro tonta e inútil, por las condiciones extrañas de nuestro país', ha añadido.
En algunos pasajes de 'Veneno y sombra y adiós', Marías reflexiona sobre 'la memoria y el olvido', sobre cuándo conviene contar las cosas y cuándo olvidarlas, sobre si merece la pena añadir a la historia del mundo 'más relatos atroces', algo sobre lo que duda.
'Lo que pertenece al terreno público, y evidentemente una guerra es terreno público, quizás sí debería ser conocido y contado; pero, en cambio, las historias privadas, por malas y atroces que hayan podido ser, quizá sí vale la pena a veces no transmitirlas, no añadirlas a la historia del mundo', sostiene el escritor.
Marías confiesa que en ese terreno él no está 'muy seguro', pero precisa que también piensa que el olvido es 'inseguro y tuerto'.
'El olvido nunca es total, siempre es tuerto: con un ojo no se ve y con el otro sí, por así decirlo. El olvido nunca es absoluto. La voluntad de olvido puede funcionar durante un tiempo, pero nadie olvida del todo. Es evidente', argumenta.