Marruecos y Frente Polisario continúan sus negociaciones sin acercar posturas
La tercera ronda de negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el Sahara occidental entraron hoy en su segunda jornada sin que se evidencie progreso alguno en el acercamiento de posturas y con un aumento de la retórica hostil entre las dos partes.
Las dos delegaciones mantuvieron hoy su primer encuentro formal de esta ronda bajo la mediación del enviado personal del secretario general de la ONU para el Sahara Occidental, el holandés Peter Van Walsum, tras la celebración el lunes de una cena en el complejo Greentree de Manhasset, una localidad a las afueras de Nueva York que ha sido el escenario de las dos rondas anteriores.
El enviado de Ban Ki-moon enfatizó que, a la vez que las Naciones Unidas están ahí para facilitar las discusiones de todas las formas posibles, es responsabilidad de las partes forjar una solución, según explicó hoy Michele Montás, portavoz del secretario general.
Sin embargo, la falta de acercamiento entre ambas partes ha hecho resurgir la posibilidad de que el actual proceso de negociación abierto en junio 2007 no llegue a buen puerto.
El delegado del Frente Polisario en España, Ibrahim Gali, dijo en declaraciones a la prensa a la salida de la reunión en Manhasset que el objetivo de Marruecos es 'hacer fracasar el proceso'.
'Podemos concluir que (la de Marruecos) es una postura intransigente, una huida hacia delante para tratar de imponer los hechos consumados', dijo Gali.
El Polisario considera que Marruecos se ha mostrado inflexible en las dos rondas previas de negociaciones al rechazar discutir su propuesta de incluir la opción de la independencia en un futuro referéndum.
La única propuesta que Marruecos está dispuesta a negociar es la de autonomía de la ex colonia española que presentó en 2007, lo que el Frente Polisario rechaza rotundamente.
'A través del plan marroquí de autonomía para el Sahara, tendemos una vez más la mano a nuestros hermanos saharauis, a nuestros hermanos argelinos y a todos los estados de la región para dejar atrás este conflicto artificial y hacer frente, juntos, al terrorismo y al crimen organizado que intentan instalar zonas de no derecho en esta región', afirmó la delegación de Marruecos en un comunicado.
El texto 'denuncia' las advertencias que hizo el Frente Polisario en su XII Congreso, celebrado en diciembre, de que está dispuesto a librar 'una larga guerra' si fracasan las negociaciones.
La delegación marroquí aseguró que afronta esta ronda de negociaciones 'de buena fe y con mucha buena voluntad', en 'un contexto marcado por la escalada de la violencia en la región' debido a los recientes atentados y la anulación del rally París Dakar.
Por su parte, el jefe de la delegación del Polisario, Mahfud Ali Veiba, durante su intervención en la mesa de diálogo, cuyo contenido fue facilitado a la prensa, apeló a Rabat a que 'abandone su retórica unilateral y su prédica en el desierto'.
Veiba recordó que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el secretario general de la ONU han insistido en que las negociaciones incluyan las dos propuestas que están sobre la mesa y que su objetivo último es la autodeterminación del Sahara.
'El pueblo saharaui debe tener la posibilidad de ejercer el derecho a la libre determinación y elegir lo mejor para su futuro, y a la independencia, la integración en Marruecos o la autonomía dentro de Marruecos', añadió el jefe de la delegación del Polisario.
'No podemos ocultar la incontenible y legítima frustración del pueblo saharaui que lleva esperando más de tres décadas el cumplimiento de la promesa dada de permitirle elegir su destino a través de un sencillo y simple referéndum de autodeterminación', dijo Veiba, quien advirtió que 'sería una torpeza y un error grave empujarlo a situaciones extremas'.
El actual diálogo es el primero que mantienen ambas partes desde 2000 y tras las reiteradas negativas de Rabat a celebrar un referéndum de autodeterminación contemplado en la iniciativa de paz de la ONU de 1991.