Miles de médicos en huelga demandan un 30% de aumento salarial
Miles de médicos de clínicas universitarias de toda Alemania participaron hoy en una manifestación en Maguncia (oeste del país) en el primer día de la huelga convocada para pedir un 30 por ciento de aumento salarial.
Unos 4.000 médicos se concentraron en el centro de esa ciudad, una de las ocho de Alemania donde se inició la huelga, y que se prevé que se extienda en los próximos días a otras localidades del país.
Los paros se prolongarán hasta el próximo viernes y se espera que la semana siguiente se extienda en caso de que no haya un acuerdo con la patronal pública para mejorar las condiciones salariales de los facultativos.
El presidente del Colegio de Médicos de Hospital, Frank Ulrich Montgomery, subrayó en declaraciones a la televisión pública que el 30 por ciento que reclaman los huelguistas no es más que la suma de lo que los facultativos han ido perdiendo de poder adquisitivo en los últimos años.
Montgomery explicó que en los últimos años los salarios reales han disminuido un 7 por ciento y la eliminación de las pagas extras de navidad han comportado pérdidas de otro 7 por ciento.
A ello se añade, subrayó, que el horario laboral no retribuido ha aumentado un 9 por ciento y los ingresos de los directores administrativos un 6 por ciento.
Además de la reclamación salarial, los médicos piden jornadas claras de trabajo, ya que a la práctica éstas se prolongan mucho más de las 40 horas semanales, así como la remuneración de las horas extraordinarias y las guardias nocturnas.
En Alemania hay 34 clínicas universitarias, en las que trabajan un total de 22.000 médicos.
La lucha laboral de los médicos se suma a la que ya está teniendo lugar en otros sectores del sector público, como las guarderías infantiles o los servicios de recogida de basura, que el pasado lunes iniciaron su sexta semana de huelga.
Las protestas se dirigen contra los planes de la patronal de elevar la semana laboral de las actuales 38,5 horas a las 40 horas.
Tras un acuerdo alcanzado ayer a nivel municipal en el norte de Alemania, siguen sin prosperar las negociaciones entre el sindicato Ver.di y la patronal de los estados federados.
El acuerdo municipal contempla un aumento de la semana laboral a 39 horas, aunque con un sistema diferenciado, que excluye de esta reglamentación los trabajos pesados, como el de los basureros.