|
En su alocución, dedicada en parte a la cuestión del Sáhara Occidental, el rey afirmó que el 'reino se compromete a respetar cualquier acuerdo político mutuo aceptable que tome como base esta iniciativa, con todas las partes reales y efectivas'. 'Marruecos participó de buena fe en la primera ronda de las negociaciones sobre el Sáhara', dijo. Marruecos y el Frente Polisario mantuvieron negociaciones directas auspiciadas por la ONU el 18 y 19 de junio en Manhasset, cerca de Nueva York, y decidieron volver a verse las caras los días 10 y 11 de agosto. 'Por largas y arduas que puedan ser las negociaciones, seguiremos tendiendo la mano a todas las verdaderas partes concernidas por una solución política de este diferendo artificial, con la esperanza de convencerlas de la oportunidad histórica que representan estas negociaciones', agregó. Marruecos había presentado a la ONU un proyecto de 'amplia autonomía' para el Sáhara Occidental, una ex colonia española anexionada por Rabat en 1975. En él defiende la formación de un Gobierno local, de un Parlamento y de una jurisdicción autónomos. El Frente Polisario rechaza este proyecto y reivindica la independencia del territorio mediante un referéndum de autodeterminación. Por otro lado, al acercarse los comicios legislativos del 7 de septiembre, el rey Mohamed VI insistió en la necesidad 'de ganar la apuestas de las próximas elecciones con el fin de despejar un paisaje sano'. A este respecto llamó a elecciones 'honestas y dentro de las reglas'. Con respecto al terrorismo, el soberano aseguró que su 'objetivo supremo es mejorar las condiciones de vida de las categorías que sufren las angustias de la pobreza, del analfaetismo, de la marginalización y la exclusión, para protegerlos contra las veleidades del extremismo, del ostracismo y del terrorismo'.
|