La nacionalización de la banca, duro golpe para independencia escocesa
La nacionalización por el Gobierno británico del Royal Bank of Scotland y el HBOS, dos pilares de la economía escocesa, supone un duro golpe para los nacionalistas escoceses en el Gobierno de Edimburgo.
Sin independencia financiera, Escocia no podría separarse políticamente del resto del Reino Unido, señala hoy el diario conservador 'The Daily Telegraph'.
Algunos analistas opinan que si Escocia se hubiese independizado ya, seguramente se enfrentaría a un destino similar al de Islandia, país al que la crisis ha colocado al borde de la quiebra, dice el periódico.
El ministro principal de Escocia, el nacionalista Alex Salmond, solía poner a Islandia como ejemplo de cómo un país pequeño podía construir una economía fuerte.
Su teoría era que una vez independizada de Londres, Escocia podía formar junto a Islandia, Irlanda y los países escandinavos una especie de 'un arco de prosperidad'.
Según Lindsay Roy, candidato laborista a la próximas elecciones parciales en la circunscripción escocesa de Glenrothes, Escocia formaría ahora parte por el contrario de un 'arco de insolvencia' de haber seguido los consejos independentistas de Salmond.
Para Anne McGuire, diputada laborista de la ciudad escocesa de Escocia, los últimos acontecimientos demuestran lo 'peligroso' que era la idea de que Escocia podía independizarse.
'Las familias, los bancos y las empresas de Escocia están más seguras como parte de la cuarta economía del mundo que si Escocia se separase del Reino Unido', afirma McGuire.
Según el director ejecutivo del Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales, Doug McWilliams, 'la independencia escocesa no era probable, pero con lo que ha ocurrido, es prácticamente imposible'.
'Uno de los factores de autoconfianza fue la presencia (en Escocia) de dos importantes instituciones financieras que figuraban entre los mayores bancos del país', explica McWillaiams.
Pero, ahora, Edimburgo 'ha demostrado ser un centro financiero mucho más dependiente de lo que se creía. El valor total del rescate de los bancos escoceses se aproxima al PIB escocés de 100.000 millones de libras (126.000 millones de euros) y eso es algo con lo que Escocia no habría podido cargar sola', según ese experto.
El rescate llevado a cabo por el Gobierno británico ha puesto fin a tres siglos de independencia financiera de Escocia, simbolizada por el derecho de los dos bancos a acuñar su propia moneda, comenta también 'The Daily Telegraph'.
El Banco de Escocia se fundó en 1695 por una ley del Parlamento de Edimburgo, doce años antes del Acta de Unión, por la que Escocia se convirtió en parte del Reino Unido, mientras que el Royal Bank of Scotland se creó por decreto real en 1727.
Otros analistas no comparten, sin embargo, ese pesimismo sobre las posibilidades de Escocia de sobrevivir como nación independiente.
Así, según Neil Blake, director de análisis de la consultora Oxford Economics, 'si Escocia hubiera sido independiente, estaría ahora en una posición parecida a la de Irlanda, que tiene una economía y una población de parecido tamaño'.