Nigeria y Liberia discuten 'futuro' de Charles Taylor
La presidenta electa de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, confirmó que mantuvo hoy una 'extensa conversación' con el jefe de Estado nigeriano, Olusegun Obasanjo, acerca del futuro de su predecesor, el antiguo mandatario liberiano Charles Taylor, que vive exiliado en Nigeria.
'Hemos logrado un entendimiento en muchas esferas y también sobre ese asunto (el asilo político de Taylor) pero nuestras conversaciones aun no han terminado', señaló Johnson-Sirleaf en rueda de prensa tras su reunión con Obasanjo en Abuya, la capital nigeriana.
Taylor, acusado de crímenes de guerra por un tribunal de Sierra Leona, que es respaldado por las Naciones Unidas, se encuentra en Nigeria desde agosto de 2003, cuando, persuadido por la oferta de asilo de Obasanjo, se avino a renunciar y marchar al exilio a fin de que pudiera aplicarse el proceso de paz que puso fin al conflicto civil de 14 años en Liberia.
Nigeria ha estado desde entonces bajo una intensa presión internacional para que extradite a Taylor a fin de que Sierra Leona lo juzgue por su apoyo a los antiguos grupos rebeldes del país, responsables de atrocidades contra la población civil.
Obasanjo ha puntualizado que él dio asilo a Taylor con el respaldo de la comunidad internacional y que sólo lo entregaría si un gobierno liberiano elegido en las urnas solicitaba su extradición.
Johnson-Sirleaf, convertida en la primera presidenta electa de Liberia y de Africa tras triunfar en los comicios que se dirimieron en segunda vuelta el pasado día 8, apoyó en 1989 a Taylor cuando éste encabezó una rebelión contra Samuel Doe, un ex sargento del ejército que 9 años antes había depuesto al gobierno constitucional.
Pese al apoyo inicial que brindó a Taylor, Johnson-Sirleaf expresó luego su 'arrepentimiento y sentimiento de culpa' cuando la rebelión lanzada por aquel hundió en el caos a Liberia ya que sus milicianos, aparte de combatir contra las tropas de Doe, torturaban, violaban y saqueaban a los civiles.
En 1997, durante una tregua en la guerra civil, Taylor ganó por abrumadora mayoría las elecciones presidenciales convocadas ese año y en las que Johnson-Sirleaf salió segunda, aunque con menos de un 2 por ciento de los votos.
Según los analistas, Taylor triunfó en esos comicios porque la población liberiana temía que la guerra se reanudara si éste no ganaba 'democráticamente' la presidencia.
No obstante, el conflicto se reanudó en 1999, cuando los ex aliados de Taylor se alzaron en armas acusándolo de corrupción.
La guerra llegó a su fin con la salida de Taylor hacia Nigeria el 11 de agosto de 2003.
Poco después, Johnson-Sirleaf regresó a Liberia y se integró como directora de la Comisión de Reforma Gubernamental, establecida en el marco del acuerdo para pacificar el país.
La 'Dama de hierro', como la llaman sus simpatizantes, renunció a su cargo y se presentó como candidata a presidente, tras criticar al gobierno de transición de ser incapaz de poner fin a la corrupción.
La nueva presidenta liberiana, que se encuentra en una gira por cinco países de Africa occidental, la primera tras ser elegida, ha expresado su deseo de formar un gobierno de unidad, que incluya a su rival en las urnas, el ex futbolista y multimillonario empresario George Weah.
Johnson-Sirleaf, de 67 años, ha manifestado también que no planea presentarse a la reelección cuando termine su mandato en 2011.