'Difícil mantener la democracia con tanta pobreza' 10-06-2005
La ONU advierte de que la mayoría de países no cumplirá las metas contra la pobreza
Los países de América Latina y el Caribe muestran magros e 'insatisfactorios' resultados en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, con los que aspira a haber reducido la pobreza a la mitad en 2015.
'El balance es mixto, si bien se ven algunos progresos, son insuficientes y hay un rezago en la lucha contra la pobreza, que afecta a 222 millones de personas en la región', precisó hoy el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el argentino José Luis Machinea.
El ex ministro argentino, que presentó un informe sobre el tema realizado por la CEPAL, dijo que la universalización de la educación primaria y el deterioro del medio ambiente son otros atrasos importantes de cara al cumplimiento de los objetivos.
En el lado positivo del balance figuran la reducción de la desnutrición y la mortalidad infantil, el acceso al agua potable y la reducción de las desigualdades de género.
'El grado de avance hasta el 2004, en la reducción de la pobreza extrema en la región fue del 34 por ciento, pese a que desde 1990 ha transcurrido más de la mitad del tiempo previsto para el logro de la meta', dijo Machinea.
En la presentación del documento participaron también el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, el ministro de Hacienda de Chile, Jaime Eyzaguirre y directores de diversas agencias de Naciones Unidas.
El documento 'Objetivos de desarrollo del Milenio: una mirada desde América Latina y el Caribe', también reafirma que la región sigue siendo la menos equitativa del mundo.
Constata, asimismo, que sólo Chile ha reducido a la mitad la pobreza extrema, meta que probablemente también logren Brasil, Costa Rica, México, Panamá y Uruguay.
'En cambio resulta preocupante que los países con mayor pobreza en la región se encuentren entre los que progresaron menos en su reducción', dijo Machinea.
Agregó que para reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre hacia el 2015 en América Latina es preciso un crecimiento por habitante sostenido, que en promedio debiera ser del 2,9 por ciento anual.
En los países más pobres el crecimiento requerido debiera ser del 4,4 por ciento durante los próximos once años, lo que parece imposible.
Al respecto, el secretario general de la OEA dijo que es muy difícil mantener la democracia y la gobernabilidad 'cuando hay tanta pobreza' y recordó que de siete países que han sufrido crisis políticas en la región en los últimos años, cinco de ellos están entre los más pobres.
'Es desalentador que los países más pobres tengan crisis de gobernabilidad', recalcó José Miguel Insulza.
El ex ministro chileno del Interior también afirmó que el crecimiento económico no reduce la pobreza si no va acompañado de políticas públicas que centren la atención en los problemas de los más pobres.
El documento también consigna que en la región el número de enfermos de SIDA aumentó en 200.000 entre los años 2000 y 2004, hasta un total de 2,4 millones.
La CEPAL postula que para alcanzar las Metas del Milenio los países deben hacer un gran esfuerzo interno, que incluye un pacto fiscal que asegure la eficiencia en el uso de los recursos del Estado, gasto en infraestructura, empleo productivo y programas sociales.
También afirma que es necesario elevar la ayuda oficial para el desarrollo en los países más pobres, como Bolivia, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Surinam.
Indica, asimismo, que el PIB de la región debería crecer a tasas superiores al 3 por ciento anual para llegar a cumplir las metas del milenio en bloque.
Aquellos países en los que la extrema pobreza alcanza al 30 por ciento de la población deberían crecer en alrededor del 6 por ciento anual para conseguirlo.
Después de casi una década de crecimiento, en 1997 las economías de la región entraron en un proceso de estancamiento del que recién comenzaron a salir hace un par de años y que significó aumentar el número de pobres a 227 millones en 2003, cifra que bajó levemente en 2004.
La CEPAL instó a los países desarrollados a ayudar 'a construir una globalización más equitativa'.