Trichet anuncia que la entidad subirá los intereses en eurozona
Con una claridad diáfana, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, anunció hoy que aplicará una subida de los tipos de interés en la eurozona para acomodarlos a la evolución de los precios.
En un congreso sobre banca europea celebrado en Fráncfort, Trichet hizo un inciso para comunicar el próximo movimiento de política monetaria, lo que causó una pequeña conmoción en círculos financieros por su tono directo, aunque ya se había comentado recientemente esta opción de la política monetaria del BCE.
'Tras dos años y medio de mantener los tipos de interés a un nivel excepcionalmente bajo, creería que el consejo de gobierno está dispuesto a actuar, a mover los tipos de interés y a aumentar moderadamente el nivel actual de las tasas del BCE para tomar en cuenta los riesgos hallados para la estabilidad de los precios', dijo.
Un 'aumento moderado', del que habló Trichet, se interpreta como un incremento de 25 puntos básicos de las tasas, que desde junio de 2003 se hallan en el mínimo histórico del 2,0 por ciento para los doce países que hoy integran la zona euro.
Aunque no facilitó la fecha de esta medida, los mercados dan por hecho que el consejo de gobierno del BCE la adoptará en su próxima reunión mensual del 1 de diciembre, cuando la entidad publicará también las proyecciones macroeconómicas trimestrales internas.
El índice de inflación en el área descendió ligeramente en octubre, hasta el 2,5 por ciento en la zona, pero sigue siendo superior al tope del 2 por ciento que establece el instituto monetario para garantizar la estabilidad de los precios.
Simultáneamente, la Comisión Europea facilitó ayer las previsiones macroeconómicas, que dan lugar a un ligero optimismo sobre el crecimiento económico, que situó en un 1,5 por ciento este año, un 2,1 por ciento en 2006 y en otro 2,6 por ciento en 2007.
Hasta ahora, el BCE había amonestado que vigilaría 'muy estrechamente' la evolución de los precios, exacerbados en los últimos meses por la escalada de los precios del petróleo.
La noticia tendrá, más que nada, un impacto psicológico entre el público europeo, especialmente los propietarios de viviendas que tienen hipotecas con un tipo de interés variable y otras clases de créditos.
Los analistas apuntan que esta primera alza de los tipos, tras 30 meses de mantenerlas inalteradas, será moderada, pero que durante 2006 cabe esperar otros incrementos, siguiendo el mismo estilo que la Reserva Federal estadounidense, que los ha elevado del 1 al 4 por ciento actual.
Varios de los 18 miembros del consejo de gobierno del BCE, como su economista jefe, Otmar Issing, y el gobernador del Banco Nacional Austríaco, Klaus Liebscher, y el presidente del Bundesbank alemán, Axel Weber, habían advertido de los riesgos de presiones inflacionistas.
Estos representantes de bancos centrales opinaron que 'es mejor prevenir que curar' cuando se perciben que está en puertas una subida de los precios y que es mejor actuar restringiendo la política monetaria que permitir que suba la inflación.
En una primera reacción, el euro se recuperó y subió más de un céntimo para colocarse en los 1,1797 dólares, aunque el precio de los bonos estatales cayó al nivel más bajo en un año.
Los países con una relativa bonanza económica y elevada inflación, como España e Irlanda, serán los primeros de la zona euro en recibir bien esta subida de tasas, pero las principales economías europeas, aquejadas de una prolongada anemia en su crecimiento, como Alemania, Francia e Italia, creen que amortiguará las posibilidades de recuperación.
El futuro ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, indicó esta semana que los tipos deben mantenerse sin cambios tanto tiempo como sea posible, lo que es comprensible teniendo en cuenta el muy reducido crecimiento de la primera economía europea.