UE aprobará líneas negociación con Marruecos y trata veda anchoa
Los países de la UE aprobarán mañana, lunes, las instrucciones para que la Comisión Europea (CE) empiece las ansiadas negociaciones de un acuerdo pesquero con Marruecos y discutirán sobre la actual veda a la pesca de anchoa en el Golfo de Vizcaya.
El Consejo de Agricultura y Pesca dará el visto bueno a las directrices para que Bruselas discuta con Rabat un convenio que dé nuevas posibilidades a la flota comunitaria.
La ministra española, Elena Espinosa, asistirá junto con el consejero andaluz de Pesca, Isaías Pérez Saldaña, quien este semestre representa a las Comunidades Autónomas (CCAA) en el Consejo del ramo.
Los titulares de Pesca ratificarán el texto, ya acordado por unanimidad entre los embajadores de los Veinticinco países, que establece las líneas generales de la negociación que este mismo mes van a comenzar los representantes de la Comisión con las autoridades marroquíes, para conseguir un protocolo de pesca.
La decisión del Consejo es el último paso formal antes de que europeos y marroquíes negocien oficialmente un convenio pesquero, cuatro años después de que en 2001 fracasaran las conversaciones para renovar el último acuerdo en este ámbito, que terminó en 1999.
Las directrices de la UE para la negociación se han consensuado con mucha cautela y discreción, en medio de la expectación de los países y del sector ante la apertura de los contactos con Marruecos.
La primera sesión negociadora se celebrará entre los días 25 y 27 en Bruselas.
La dirección de Pesca de la Comisión calcula que en caso de que hubiera éxito, el acuerdo no se aplicaría al menos hasta 2006 y beneficiará a 100 ó 120 barcos de la UE, la mayoría dedicados a la pesca artesanal.
El convenio que van a negociar Bruselas y el país magrebí es diferente al que acabó en 1999 y dejó sin actividad a 400 buques, en su mayoría españoles.
Un eventual acuerdo beneficiaría a la flota dedicada a especies pelágicas, pero no daría posibilidades a la que captura cefalópodos (pulpo o calamar) ó crustáceos.
Bruselas considera que hay posibilidades para las embarcaciones comunitarias dedicadas a pescar merluza negra, merluza blanca o el sable y también que es probable potenciar un eje 'pelágico-industrial'.
Además de España y Portugal, podrían estar interesados en el nuevo convenio países con la citada industria, como Holanda, Irlanda, Polonia y algún otro estado báltico.
El protocolo anterior con Marruecos, que permitía faenar en ese caladero a barcos gallegos, andaluces y canarios, fue considerado durante muchos años el más importante para la flota española.
Por otro lado, los ministros de Pesca debatirán sobre la prohibición, durante tres meses, de la pesca de la anchoa en el Golfo de Vizcaya, vigente hasta septiembre, con el fin de recuperar esta especie, en situación muy crítica.
La Comisión aprobó esta veda como decisión urgente, recomendada por los científicos y que también habían solicitado el Gobierno y el sector español, mientras que por el contrario, Francia y sus pescadores la rechazan.
Francia defenderá mañana que la prohibición se levante o sea modificada, de forma que sólo se aplique durante 45 días, que después se establezca una zona de veda en las áreas de reproducción y que solamente sea posible la captura de anchoas grandes y no juveniles.
El Gobierno francés quiere impulsar una votación en el Consejo de Pesca acerca de las medidas sobre la anchoa o bocarte, para conseguir cambiar las restricciones impuestas por la CE, pero para eso necesita el apoyo de una mayoría de países.
La decisión del Consejo dependerá de unos informes del Comité científico, técnico y económico de pesca sobre la situación de la anchoa, que están a punto de ser enviados a los países comunitarios.