Visita Reyes, momento fuerte de unas relaciones con firme carga estratégica
La visita de los Reyes de España a Argelia del 13 al 15 de este mes representa, para el país magrebí, un nuevo momento fuerte de unas relaciones que se consideran estratégicas, señalaron hoy fuentes gubernamentales argelinas.
Además de ser importantes socios económicos, Argelia y España se han comprometido a actuar en defensa de la paz y la estabilidad del Mediterráneo, en la lucha contra el terrorismo y en apuntalar el diálogo entre culturas y civilizaciones.
Los Reyes ya estuvieron en Argelia en mayo de 1983, en una primera visita de Estado en la que Don Juan Carlos se entrevistó con el entonces presidente argelino, Chadli Benyedid; pronunció un discurso ante la Asamblea Popular Nacional (APN) y visitó la Escuela Interarmas de Cherchell.
En aquella ocasión, los ministros de Exteriores, Fernando Morán y Taleb Ibrahimi, firmaron un acuerdo para constituir una comisión mixta que promoviese la cooperación económica, técnica y científica.
La próxima visita de los Reyes tiene un programa más amplio, ya que incluye un viaje a Orán, la ciudad argelina con el más denso pasado español, y otro a la región sahariana de Djanet, en el macizo del Tassili, donde se conserva un importante legado de pinturas rupestres.
El programa incluye también sendos discursos del Rey y de Buteflika en una recepción ofrecida en el Palacio del Pueblo, la inauguración de una exposición sobre Ibn Khaldum, organizada por la fundación El Legado Andalusí, y de otra sobre Ramón Llul en la Biblioteca Nacional, por la Reina Sofía, así como un foro empresarial y un encuentro con la colonia española.
Las relaciones económicas entre los dos países están marcadas por la serie de acuerdos establecidos en el sector energético, en particular la construcción del gasoducto 'Medgaz' que enlazará directamente los yacimientos argelinos de Hassi Rmel con España con un tramo submarino a gran profundidad.
Con un costo estimado en unos 900 millones de euros, se prevé que el gasoducto esté acabado en 2009 y tenga una capacidad inicial de transporte de unos 8.000 millones de metros cúbicos.
La concesión a las firmas Repsol-YPF y Gas Natural del proyecto integrado de Gassi Tuil en 2004, con una inversión de 1.628 millones de euros, es otro de los aspectos más relevantes de la cooperación económica.
En el terreno político, Argelia no va a dejar pasar la ocasión de esta visita real para referirse al conflicto del Sahara Occidental, abogando por el derecho de la población saharaui a definir su propio futuro.
La Presidencia argelina no ha comentado las declaraciones hechas en Rabat esta semana por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que dijo que el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sahara Occidental puede servir de base para impulsar el diálogo entre el Reino Alauí y el Frente Polisario.
Medios gubernamentales señalaron a Efe, sin embargo, que esas declaraciones han dejado en Argel 'un mal sabor de boca', ya que el plan de autonomía de Rabat 'es incompatible con el derecho a la autodeterminación'.
'Si se apoya la autodeterminación, la legalidad internacional y el marco de la ONU para resolver el conflicto, no se puede sostener la viabilidad de un proyecto que echa por tierra el principio del libre albedrío de la población', afirmó hoy a Efe, en tono discreto, un portavoz gubernamental.
A propósito de ello, Argelia recuerda que en el discurso que pronunció Don Juan Carlos en el Parlamento argelino en 1983 dijo que España continuaba 'apoyando el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación, de conformidad con las resoluciones pertinentes adoptadas por las Naciones Unidas y la Organización para la Unidad Africana'.
También se cita al entonces ministro de Exteriores, Fernando Morán, quien señaló durante esa visita que 'deseamos una solución política que respete el derecho del pueblo del Sahara Occidental a su autodeterminación. España tiene una responsabilidad histórica en ese problema y todos los españoles demócratas son conscientes de la deuda sentimental y profunda que tienen con relación al pueblo saharaui'.
Pero, los argelinos desean que no haya la menor sombra sobre la visita de los Reyes, a quienes aquí se les quiere como los máximos representantes de un país amigo.