Zapatero rechaza grave crisis y acusa a Rajoy actuar como Aznar
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó hoy que la UE atraviese una grave crisis, como cree el líder del PP, Mariano Rajoy, al que acusó de no diferenciarse en la forma de actuar del anterior jefe del Ejecutivo, José María Aznar.
Zapatero se expresó así en su réplica a los portavoces de los grupos en el pleno del Congreso que analizó el Consejo Europeo de Bruselas en el que los Veinticinco no lograron un acuerdo sobre las perspectivas financieras comunitarias para el periodo 2007-2013.
En alusión a unas palabras previas de Rajoy, Zapatero aseguró no haber sentido vergüenza por haber participado en la cumbre de Bruselas y rechazó que la UE esté sufriendo una 'grave crisis'.
Sólo cree que Europa está pasando por una situación de dificultad, al tiempo que lamentó que el grupo popular 'tenga la patente' a la hora de hablar de crisis y sus integrantes sean unos 'profesionales de la catástrofe'.
Zapatero rechazó las acusaciones de Rajoy por su falta de protagonismo en la cumbre, dijo que eran 'falsas' sus apreciaciones al respecto y aclaró que fueron tres las veces que intervino ante el Consejo al tiempo que consideró que el ex presidente José María Aznar podía haberles informado cómo funcionan las cumbres europeas.
A Aznar se refirió también Zapatero cuando recordó sus palabras en el debate parlamentario de diciembre de 2003 en el que consideró lógico que España perdiera fondos de cohesión debido a su desarrollo económico.
'Aznar pensaba que era bueno que España dejase de recibir fondos de cohesión y Rajoy piensa que no; yo estoy de acuerdo en este caso con el señor Rajoy y me parece mu bien que usted (dijo dirigiéndose al presidente del PP) se diferencie en algo del señor Aznar'.
En ese contexto, se dirigió al presidente del PP para asegurarle que 'cuando intenta llevar la caricatura al ridículo y al absurdo, pierde mucha credibilidad'.
Mientras en los escaños del PP se sucedían algunas protestas por su intervención, Zapatero dijo que el 'acaloramiento' de los diputados populares le recordaba un reciente anuncio, en alusión al que muestra a un niño aguantando la respiración al límite y con la cara enrojecida simulando el ruido continuo del motor de un coche.
El jefe del Gobierno subrayó que las consecuencias de los referendos en Francia y Holanda y la posición del Reino Unido impidieron el acuerdo en Bruselas.
No obstante, rechazó responsabilizar a algunos países del fracaso de las negociaciones porque dijo que con los que hoy se pueden citar como responsables habrá que entenderse en los próximos meses en un debate que recordó que estará liderado por Tony Blair como primer ministro del país que asume la presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de 2005.
Ante la futura negociación, Zapatero subrayó la necesidad de que España haga frente a la 'brecha tecnológica' y adelantó que apoyará una propuesta centrada en el esfuerzo que contribuya a ese objetivo.
Además, aprovechó su intervención para anticipar su voluntad de que el día que se llegue a un acuerdo y España reciba determinados fondos de cohesión, parte importante de los mismos irán destinados a las regiones que tengan un mayor reducción de aportaciones de la Unión Europea por diversos motivos.
El presidente del Gobierno dijo que la prioridad de su Ejecutivo es avanzar en los contenidos de la Agenda de Lisboa y en octubre se presentará el programa nacional para su desarrollo en el que explicó que colaborarán Comunidades Autónomas y el sector privado.
Respecto a la Constitución Europea, coincidió con Rajoy en rechazar que sólo pudieran entrar en vigor algunos apartados.
Además, reconoció que hay un debate abierto en el Consejo de la UE sobre futuras ampliaciones, que no afecta a Rumanía y Bulgaria, y que explicó que tiene mucho que ver con lo sucedido en los referendos de Francia y Holanda.