Vitoria mostrará desde el 16 de octubre 136 metros de su muralla medieval en visitas guiadas
Vitoria está a punto de levantar el telón de sus orígenes históricos para mostrarse en público como lo que es, una ciudad que se gestó pertrechada tras una imponente muralla. Desde el próximo 16 de octubre, el Ayuntamiento y la fundación Catedral Santa María ofrecerán cuatro visitas guiadas cada día que darán a conocer parte de la 'pantalla' de piedra maciza que durante centurias protegió a la ciudad de invasores y saqueadores. Su resurrección se produce 925 años después de que se levantara hacia 1081, un siglo antes de lo que se creía. Se estima que entonces su perímetro se prolongaba nada menos que 900 metros.
El cuidadoso trabajo de los arqueólogos permitirá a los visitantes pasear junto a 136 metros de muralla, hasta ahora sepultados, y dos torreones situados en la trasera de los números 98 al 104 de la calle Correría. Se trata de un romántico espacio de unos 3.000 metros cuadrados en el que se podrá apreciar todo el esplendor de un paso de ronda de 11 metros de alto que se funde con el palacio Escoriaza Esquível.
El acceso a este recinto se efectuará a través del hueco dejado por el edificio de viviendas que derribó el Consistorio y que se emplazaba en la parte posterior de la Casa de las Duchas, junto al rastrillo del Cantón de las Carnicerías. A partir de ahí, comenzará una ruta, diseñada por el responsable de la oficina municipal de Paisaje Urbano, Eduardo Rojo, a través de una pasarela de madera despegada unos 80 centímetros del suelo. Este itinerario discurre entre los restos del matadero y del mercado de viandas que existieron allí en el siglo XIX, y un estanque artificial habilitado en una antigua alberca.
Explicación audiovisual
Rojo ha aprovechado el desnivel de cuatro metros existente en el terreno para instalar una rampa. 'Ésta se introduce en el contrafuerte adosado a Escoriaza Esquível y conduce hasta el mirador que ha colocado en la parte alta del mismo', explicó. El arquitecto paisajista, que ya trabaja en la prolongación del recinto hasta el cantón de La Soledad, explicó que el primer espacio habilitado junto a la muralla se rematará en las próximas semanas con la plantación de distintas especies vegetales. En concreto, con sedum, lavanda y macetas con madroños.
La incursión a este espacio, que durará entre 35 y 40 minutos, arrancará en la entrada de visitantes de la catedral, en Cuchillería. Allí, se proyectará un audiovisual que 'sintetizará la íntima relación que une el templo y el paso de ronda, así como sus procesos constructivos', adelantó el gerente de la fundación Catedral Santa María, Gonzalo Arroita. Además, se mostrarán varias maquetas 'con carácter científico' confeccionadas por la Escuela-taller de maquetas. Más tarde, y ya en la nave central del edificio religioso, los visitantes verán in situ un vestigio de la muralla. Esta parte se prolongará por espacio de 15 a 20 minutos.