La Diputación destinará más dinero a las residencias por la subida salarial del convenio
Los centros privados de atención a la tercera edad de Vizcaya acaban de firmar su segundo convenio colectivo, con tres años de vigencia. El acuerdo afecta a unos 3.500 trabajadores, en su mayoría mujeres, y también a las arcas forales. La Diputación aumentará su aportación económica a las residencias para evitar que las subidas salariales del personal repercutan en los usuarios.
El convenio contempla un incremento del 7 por ciento para este año en las nóminas de las auxiliares, y del 11 por ciento para ATS, fisioterapeutas y trabajadores sociales. El Departamento de Acción Social se ha comprometido a que estas mejoras no afecten al precio público del servicio. «El ciudadano no tendrá que pagar más», aseguran los responsables forales.
Esta es la primera bonificación que se introducirá en el precio público de las residencias, fijado en 58,8 euros al día. En la actualidad, con el reconocimiento de deuda, algunos usuarios llegan a abonar la totalidad del coste de la asistencia. «A partir de ahora, cada vez va a haber más distancia» entre lo que paguen los residentes y el coste real, ya que en los próximos años habrá nuevos incrementos salariales.
El convenio firmado por la patronal, ELA -con el 75 por ciento de la representación- y UGT también contempla otras mejoras como el plus de domingos y la reducción de jornada. Las negociaciones se han prolongado durante ocho meses.