Los restos de la muralla medieval de Santander, a la vista
Los trabajos de seguimiento arqueológico realizados por un equipo de arqueólogos y técnicos en el subsuelo de la Plaza Porticada, en la que se realizan obras de pavimentación y reforma, han sacado a la luz los restos de la muralla medieval de la ciudad, derribada por tramos en los siglos XVIII y XIX para posibilitar la expansión del casco urbano.
Los tramos descubiertos, cercanos a la antigua puerta de la Mar y el portillo de don Gutierre, permitirán a los investigadores de la Universidad de Cantabria -institución con la que se ha firmado un convenido para efectuar este seguimiento- y del propio Ayuntamiento de Santander disponer de nuevos datos sobre el urbanismo de la ciudad.
Los trabajos de seguimiento se realizan a diario por especialistas en colaboración con la empresa adjudicataria y han despertando un gran interés entre los viandantes dada la espectacularidad de los restos puestos a la luz. En el caso de la muralla, se trata de un lienzo de unos dos metros de ancho y 15 de longitud.