Los acusados grabaron el crimen con el móvil y pretendían colgarlo en Internet
La declaración de los tres menores -con edades comprendidas entre los 15 y los 16 años- que presuntamente prendieron fuego a la casa de un hombre de 43 años que pereció el pasado jueves en Lucena, ha desvelado que el fin que perseguían era grabar con un móvil este episodio macabro para colgarlo en Internet. Tres de los presuntos autores de estos hechos han ingresado por orden del titular del Juzgado de Menores de Córdoba en un centro de Reforma cerrado, utilizado para los delitos más graves.
A ellos se les imputa, junto a una joven de 18 años, que pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción 3 de Lucena, la muerte de este hombre. Aunque, según señaló la Fiscalía de Córdoba, 'las diligencias se han decretado secretas' en su declaración los menores afirmaron que su intención era meter fuego a la casa para luego grabarlo y colgarlo en Internet.
Todos ellos fueron detenidos el pasado jueves en la localidad lucentina, de donde eran oriundos y residentes. Al parecer, el grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que, en varias ocasiones, le habrían pegado palizas que grabaron con móviles. Por ello, la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los teléfonos de los arrestados. El 'modus operandi' presuntamente llevado acabo por estos menores recuerda a casos como el de un hombre ezquizofrénico al que un grupo de jóvenes vejaba mientras lo grababa para luego colgarlo en el portal 'Youtube', o el de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático de Barcelona hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles.
El reconocimiento de los hechos por parte de los menores ante el fiscal y el juez, al menos en lo referido a que provocaron el incendio que causó la muerte de Antonio Joaquín Curiel Romero, -que podría padecer el Síndrome de Diógenes, ya que tenía numerosa basura en su vivienda- contrasta con lo dicho por el padre de uno de los menores, quien aseguró ayer a las puertas de la Fiscalía de Menores que tiene 'la absoluta certeza' de que su hijo 'no ha hecho nada', a lo que añadió posteriormente que sabía que su hijo 'no estaba allí', en referencia al lugar del incendio, 'pero se va a comer el marrón por juntarse con los otros'.
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó ayer que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo. El alcalde de Lucena, José Luis Bergillos, sobre los menores señaló que dos de ellos, los que tienen 15 años, tiene problemas de absentismo escolar. En este sentido, abundó en que el centro ya había notificado en varias ocasiones a los padres de las faltas a clase de sus hijos, informa M.R.
Por su parte, el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, abogó ayer por agudizar las medidas policiales sobre los indigentes con el objetivo de evitar 'crueles' asesinatos como el ocurrido en Lucena. En esta línea, el Defensor del Pueblo Andaluz insistió en que dicho colectivo debe de tener un 'mayor' seguimiento por parte de las cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Por lo que se refiere al Centro de Reforma para Menores al que se traslada ya a los adolescentes imputados por la muerte de Curiel Romero, la delegada de Justicia y Administración Pública en Córdoba, Mercedes Mayo, ya dijo ayer que, si como ha ocurrido, el Juzgado de Menores ordenaba su internamiento, la Junta ejecutará de forma inmediata dicha medida cautelar y separará entre distintos centros de reforma a los tres adolescentes.