La 'liberación' de 15.000 visones pone en riesgo el equilibrio ecológico en Coruña
Más de 15.000 visones han sido 'liberados' en tres granjas de cría de las localidades coruñesas de A Baña, Muros y Oza dos Ríos, en una acción que parece concertada, aunque nadie la ha reivindicado todavía. Tan sólo en la granja de Oza fueron 10.600 los animales puestos en libertad, mientras que otros 5.000 se soltaron en Muros y unos 500 en A Baña. Según el director general de Conservación de la Naturaleza de la Xunta de Galicia, José Benito Reza, actualmente pueden andar sueltos unos 6.000 visones por los montes y poblaciones rurales de los alrededores.
El domingo, los vecinos de Oza dos Ríos se despertaron con el espectáculo de miles de visones deambulando por las carreteras e incluso por entre las casas. Procedían de una granja de cría de la que es propietaria Charo Carrillo, quien se mostraba desolada porque, aunque se rescaten, la mayoría de los animales quedarán inservibles para su comercialización. Esta granja, además, era la principal de Europa en materia de investigación genética y se encuentra entre las diez primeras del mundo en la materia.
'Se han ido al traste veinte años de trabajo', dijo Charo Carrillo, quien afirmó que con esta acción se ha perdido la genética que tanto tiempo y esfuerzos había requerido. 'Son veinte años de muchísimo esfuerzo y en una hora, estos terroristas, estos vandálicos, me han dejado sin nada', concluía la propietaria, que informaba, además, de que no sólo comercializaba las pieles, sino que los animales servían como elementos de reciclaje en su alimentación y luego sus excrementos y grasas eran utilizados para producir látex y cosméticos.
De momento, personal del Seprona y las consejerías de Medio Rural y Medio Ambiente, con la colaboración del vecindario, se ocupan en recuperar los animales, que vagan por los montes y carreteras, traspasando ya los municipios de Oza, Muros y A Baña. Dada su voracidad y su inadaptación al medio, muchos de los visones han aparecido muertos, como consecuencia de luchas entre ellos, o atropellados por los coches con los que se cruzan en su deambular por las carreteras.
Alteraciones ecológicas
Pero el temor principal es que los que no puedan ser rescatados y sobrevivan podrían provocar graves alteraciones ecológicas, tanto en la fauna como en el medio ambiente. Los visones americanos, que son los que se crían en estas granjas, son más feroces y voraces que los autóctonos y disponen de un instinto que les permite esconderse en cualquier agujero de los montes. Hoy podían verse, incluso amontonados en las carreteras, miles de animales muertos.
Aunque ningún grupo ha reivindicado todavía esta acción, todas las sospechas recaen sobre el autodenominado Frente de Liberación Animal, que ya en julio del año pasado había protagonizado la 'liberación' de 35.000 visones en una granja de Labacolla, en Santiago de Compostela. En aquella ocasión, los activistas rompieron un muro, aunque en este caso el cierre de la granja de Oza resistió el asalto, por lo que tuvieron que romper tres puertas y colocarlas a modo de rampas para facilitar la huida de los animales.
De la capacidad de dispersión y depredación de los visones americanos da idea el hecho de que cinco meses después de su 'suelta' en Santiago, varios ejemplares lograron cubrir a nado la distancia entre la costa y las islas Cíes (en la desembocadura de la ría de Vigo), donde se asentaron hasta que pudieron ir siendo reducidos. Algunos pescadores capturaron también visones atrapados en las nasas dispuestas para la captura de marisco o pulpo, ya que son hábiles nadadores. Estos mustélidos han atacado a animales de corral, incluso vacas y cerdos, que presentan heridas producidas por los visones.