Los libreros emplazan a Educación a que recule y se decante por la ayuda directa para los libros de texto
El informe 'Cómo se percibe el sistema de préstamo de libros de texto en el contexto escolar gallego' recomienda la sustitución del modelo implantado por una ayuda directa a las familias, canjeable mediante bono o tarjeta electrónica. El sector apoya esta opción, que considera moderna, justa y avanzada.
El estudio elaborado por la Unidad de Psicología del Consumidor y Usuario de la Universidad de Santiago (USC Psicom), que es el primer informe sobre una fórmula que funciona al completo, revela grandes lagunas: carencias pedagógicas, de gestión, desvalorización del libro, e influencia negativa en la industria cultural gallega y en el proceso de normalización lingüística.
José Moyano, presidente de la Asociación de Editores de Libros y Material de Enseñanza, comentó que 'esto ya lo anticipamos, e invitamos al análisis a los responsables oportunos'. Alfonso García Sanmartín, responsable de la Asociación Galega de Editores, indicó que 'estas conclusiones pueden ser más graves y llamativas, con mucha mayor duración en el tiempo'. Insistió en que el sector editorial gallego 'sí es empresarial, pero con un fuerte compromiso social'. Aseguró que 'la gratuidad fue un engaño para ganar votos', y anticipó que se trabaja para que la Xunta estudie un retroceso en este campo. Confió en que la mesa técnica del libro, en la que están representadas las Consellerías de Educación y Cultura, vuelva a sentarse.
El presidente de la Federación de Libreros de Galicia, Xaime Corral, manifestó que 'esa voluntad la hay, con el fin de llegar a buen puerto; aunque deberá ser una aplicación gradual, porque no se puede implantar de repente', apostilló.
El coordinador del estudio, Eduardo Picón, de la USC, afirmó que la ayuda directa es la solución más acertada y viable a los problemas detectados, porque 'no limita el aprendizaje y no agudiza los desequilibrios sociales'. Apuntó que no sólo es más ventajosa y adecuada, en cuanto a los aspectos pedagógicos que impulsa la implementación de los sistemas de gratuidad, sino que implica una reducción de la carga administrativa a los centros y profesores con respecto al modelo de préstamo, lo que redunda, dijo, en la mejora de la calidad de la enseñanza.