El Centro Apícola de Guadalajara detecta la causa de la alta mortandad de abejas en Europa
El Centro Apícola de Castilla-La Mancha de Marchamalo (Guadalajara) ha conseguido ser el primero en el mundo en conocer la causa de la elevada mortandad de abejas en Europa: la presencia del parásito 'Nosema ceranae' en las colmenas. Los apicultores habían detectado en los últimos años lo que se había dado en llamar 'síndrome de despoblamiento de las colmenas', caracterizado por la progresiva disminución del número de abejas de una colonia sin causa aparente.
Estas llegan a desaparecer, pues las que sobreviven no pueden realizar las tareas elementales dentro de la colonia. Un problema que había provocado la voz de alarma entre los productores de miel.
Los investigadores de este centro -dependiente de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha- ya habían descubierto el fenómeno a finales de la década de los 90, aunque ha sido en estos últimos años cuando el problema ha alcanzado una magnitud mayor.
En un principio, los científicos sospecharon que esta alta mortalidad se debía al parásito 'Nosema apis', ya que se encontraba en el 90 por ciento de los análisis realizados a las abejas muertas. Sin embargo, tras desarrollar una técnica de biología molecular que permite amplificar y secuenciar el gen, se ha descubierto que el responsable es el 'Nosema ceranae', un 'parásito exótico' en España, según informó este sábado la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha.
En cuanto al tratamiento de esta enfermedad parasitaria, el antibiótico 'fumagilina' resulta bastante eficaz, aunque el Centro Apícola de Marchamalo advirtió que en zonas endémicas se producen 'reinfecciones' de manera rápida, por lo que un único tratamiento puede resultar insuficiente. Se recomienda acompañar esta medida con la desinfección del material apícola con ácido acético o derivados.