|
Este flamante ganador, buen lector de prensa escrita, reconoce que no ha sido un aficionado ni a crucigramas ni a pasatiempos, y aunque sí ha dedicado buenos momentos a resolver los típicos crucigramas de algún periódico y alguna revista, sin embargo, el sudoku fue diferente puesto que le supuso 'descubrir algo nuevo que me hacía pensar y que me suponía enfrentarse a un reto personal para saber si era capaz o no de resolverlo', afirma. Javier Puente no ha destacado nunca como aficionado a las matemáticas, aunque afirma que no se le daban mal. Sin embargo, si algún truco o método tiene llegar a resolver este enigmático juego se puede sintetizar 'en una gran capacidad de concentración, memoria, paciencia, razonamiento y una visión general del cuadro antes de ponerse en acción'. Lápiz y goma Con un lápiz, una goma y un sudoku el tiempo vuela. Javier Puente, que hace estos juegos por eliminación y exclusión de números, tarda normalmente entre cuatro y cinco minutos en resolver los de una dificultad media, y entre diez y quince minutos los más difíciles. El sudoku que le erigió en campeón nacional lo resolvió en 32 minutos frente a los 55 minutos del segundo clasificado, el vallisoletano Jesús Carretero. Este ganador asegura que aún no ha asimilado ser el primer campeón nacional español de este pasatiempo, sin embargo, señala que se siente muy orgulloso de haber llegado hasta aquí puesto que se imaginaba que los finalistas serían personas con un altísimo nivel que a él se le resistían. Practicar este apasionante juego le ha dado a Javier Puente 'una mayor agilidad metal' por lo que recomienda su práctica a todas las personas, independientemente de su edad, aunque dice convencido que 'cuanto más joven se practique antes se despierta el instinto del saber'. Por el momento, Javier no se ha planteado participar en otros concursos.
|