Un grupo de exaltados insulta a dirigentes socialistas durante la concentración en repulsa del atentado
Los cinco minutos de silencio en homenaje al guardia civil asesinado por ETA este sábado y a su compañero herido de extrema gravedad degeneraron en actos de protesta contra el Gobierno en Madrid y otras capitales. Los incidentes de mayor gravedad se registraron en la capital, donde fue imposible guardar silencio por los insultos y agresiones contra el Gobierno.
Convocados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, decenas de personas, en su mayoría de avanzada edad y provistos de banderas españolas, confluyeron al mediodía ante la fachada del ayuntamiento de Madrid. Se iban a guardar los cinco minutos de silencio en homenaje al fallecido Raúl Centeno y al herido Fernando Trapero en respuesta a la convocatoria de la Federación de Municipios y Provincias, pero fueron cinco minutos de estruendo. Junto al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, con cara circunspecta, la junta directiva del PP, los dirigentes socialistas Álvaro Cuesta y Pedro Zerolo, y los portavoces municipales se arremolinaron también otros anónimos, pero exaltados ciudadanos.
Los gritos de rigor en las concentraciones de la AVT, 'Zapatero dimisión' y 'Rubalcaba dimisión', fueron acompañados de otras imprecaciones dirigidas a los socialistas, 'fuera, sinvergüenzas, caraduras, traidores, iros a Venezuela con Chávez'. También tuvo su porción de descalificaciones personalizadas José Luis Rodríguez Zapatero, 'ZP haz la maleta y vete con la ETA'; el alcalde, 'Gallardón te estás echando tierra en los ojos'; y hasta el ausente líder de la oposición recibió un advertencia en una pancarta casera: 'Rajoy si apollas (sic) a la 'Z' apollas (sic) a la ETA'. En el griterío también sobresalió una exigencia: 'no queremos ser de centro, queremos ser de derecha'.
Una de las consignas más vitoreadas por los extremistas fue la de 'todos somos Alcaraz', en referencia al presidente de la AVT, imputado en la Audiencia Nacional por injurias y calumnias al Gobierno. Tampoco faltaron los vivas a España y a la Guardia Civil. Pero uno de los blancos favoritos de los exaltados fue el socialista Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del PSOE. 'Zerolo maricón', 'Zerolo vete a Venezuela con Chávez a defender maricones'. Al acabar la concentración, en la que no se pudo ni leer el comunicado de homenaje, el dirigente socialista caminó hasta su vehículo seguido por un grupo de los más fanáticos al grito de 'socialistas, terroristas', hasta que el vicealcalde, Manuel Cobo, acudió en su ayuda y acompañó a Zerolo hasta su automóvil.
El secretario general del partido opositor, Ángel Acebes, presente en la batahola, rechazó los hechos porque 'el PP nunca está a favor de ningún insulto, defendemos con firmeza y claridad nuestras ideas, pero no compartimos los insultos hacia nadie'. Acebes dijo no tener 'ningún dato' de que los exaltados fueron miembros de la AVT ni de que hubieran sido convocados por esta organización y resaltó que las víctimas del terrorismo han tenido siempre un comportamiento 'impecable'. El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, minimizó los incidentes porque fueron protagonizados por sectores 'minoritarios'.
Los incidentes de Madrid se reprodujeron a menor escala en otras ciudades, como Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Córdoba o Málaga. En la capital catalana, al finalizar los cinco minutos de silencio el presidente de la Generalitat en funciones, Josep Lluis Carod-Rovira, fue abucheado por un grupo de una veintena de personas e invitado a irse a 'Persignan', la ciudad francesa en la que a principios de 2004 se reunió con dirigentes de ETA. Menudearon, además, los gritos de 'asesinos, separatistas y nacionalistas' dirigidos a los miembros del Gobierno de catalán y a los dirigentes de CiU. En la capital aragonesa, grupos de exaltados insultaron al alcalde, Juan Alberto Belloch, y en Sevilla, se enfrentaron miembros de la Asociación de Víctimas de Andalucía con los de la organización ultra 'Peones Negros'.