La falta de plantilla de controladores causa problemas en la base de Torrejón
Una situación extrema y de altos vuelos. Ésa es la que viven a diario los pocos controladores aéreos militares que operan en Torrejón de Ardoz. La escasez de plantilla y la actual legislación española que les regula están provocando que cada vez sea más difícil cumplir los requisitos de seguridad que una labor de esta importantísima relevancia exige.
Aunque en ningún momento reconocen la existencia de problemas que, por ahora, hayan afectado a la integridad de los pasajeros, esta situación está obligando a trabajar al personal de manera forzada, lo que está teniendo ciertas repercusiones en el tráfico aéreo. En el caso de los vuelos civiles que se controlan desde Torrejón, se han producido algunos retrasos, cada vez más frecuentes. Estas demoras podrían afectar en un futuro al buen funcionamiento del aeropuerto de Barajas, aunque AENA no reconoce ningún problema hasta el momento.
Los entre 5 y 14 controladores militares que operan en Torrejón están sujetos a una legislación que les excluye. La situación, a grandes rasgos, es la siguiente: la Ley de Seguridad Aérea española, del año 2003, regula el tráfico civil en nuestro país. Pero también España ha firmado el tratado de 'cielo único', como miembro de la Unión Europea, y que afecta al espectro del continente. Sin embargo, la UE establece una única licencia para controlar este 'cielo único europeo', mientras que la legislación española distingue entre controladores civiles y controladores militares. La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) denuncia que la normativa de Seguridad Aérea 'está fuera de toda legalidad'.
De esta manera, la situación actual es que los controladores militares están controlando también el tráfico civil de Torrejón. Por lo tanto, están cumpliendo a rajatabla lo que establece la norma española, aunque no estén de acuerdo con ella y pidan la convergencia con la europea. Es su manera de poner de relieve las carencias y el incumplimiento que el Ministerio de Defensa está llevando a cabo.
La alarmante escasez de personal en los puestos de control aéreo queda aún más de relieve si se quiere cumplir la orden de que estos hombres tengan que controlar también el tráfico aéreo del aeropuerto civil de la mencionada base. Eso sí, destacan desde la AUME, cumpliendo los máximos de seguridad, aunque a costa del trabajo estajanovista de los trabajadores y excediéndose en sus horarios preceptivos. Se da la circunstancia, además, de que las plantillas de controladores no se computan en función de los trabajadores, sino de los límites de horas: son 175 por operario y mes, como señala el Ejército del Aire. La AUME, en este sentido, critica también que 'el Ejército está metiendo en ese cómputo las horas de descanso'. Es una manera, dicen, de maquillar las cifras.