La plaga del escarabajo rojo llega a las primeras palmeras de la capital
La plaga del faraón (porque se presume que vino de Egipto) ha llegado a Málaga capital. El Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga cortó ayer dos palmeras afectadas por el escarabajo o picudo rojo en la calle Palmeras del Limonar, según manifestaron a este periódico responsables de este servicio municipal y el ingeniero agrónomo José Antonio del Cañizo.
El aviso se realizó desde el número 20 de la citada calle, donde una vecina alertó de que dos palmeras tenían mal aspecto. Los técnicos del servicio de Parques y Jardines se encaramaron en los ejemplares y certificaron que el picudo rojo estaba en los cogollos de la palmera, que aún no mostraba síntomas de infectación visibles como son la perdida de las palmas (hojas).
Los ejemplares se cortaron, se envolvieron en plásticos y fueron llevados a Rincón de la Victoria, donde la Junta tiene la máquina que pica en trocitos las palmeras, la única forma efectiva de acabar con este insecto. Tras la recogida de los ejemplares, Parques y Jardines inició la fumigación del Colegio de Arquitectos, que cuenta con un precioso palmeral. Es más, ayer por la tarde la Policía Local impedía el aparcamiento de vehículos en todas las calles aledañas, puesto que hoy Parques y Jardines fumigará con insecticidas todas las palmeras de la zona, alrededor de unas quinientas, con productos fitosanitarios (carbaril y otras sustancias) pulverizando y mojando bien el cogollo, para que el producto llegue a la corona de la planta (base de las palmas) y bañando también el tronco cuando no esté afeitado.
Una vez que el insecto entra en una palmera, ésta ya es irrecuperable, pero se ha demostrado que los tratamientos preventivos son muy efectivos. Por eso, el Ayuntamiento ya fumigó toda la zona de El Olivar (frente al antiguo campamento Benítez) cuando se encontraron allí ejemplares afectados, al igual que va a hacer ahora con la zona de El Limonar donde se han cortado las dos palmeras canarias.
Al parecer, esta plaga llegó en una partida de palmeras datileras procedentes de Egipto que se plantaron en Almuñécar en 1995. Durante una década, el foco entre los límites de la provincia y Motril, no sin el esfuerzo de las cuadrillas de la Junta que cortaron a diestro y siniestro ejemplares afectados en Granada y Málaga. Otro aviso en 2005 de palmeras afectadas en Marbella y Estepona desbordó la situación. El año pasado se cortaron más de un millar de ejemplares en la Costa y el Departamento de Sanidad Vegetal de la Junta no para de recibir avisos a diario.
Cuando el escarabajo hembra se introduce en una palmera para realizar la puesta, entre 200 y 400 huevos, que deposita en la corona, ya no hay marcha atrás. Las larvas acabarán irremediablemente con el ejemplar. No hay cura efectiva. Ahora, los técnicos estarán atentos a las preciosas alineaciones de palmeras canarias del Parque, la Alameda de Colón y la entrada a Málaga por Ciudad Jardín, ya que se ha constatado que el escarabajo puede volar hasta cinco kilómetros.