'El que quiera ser profesional del ajedrez debe trabajar duro'
¿Cómo fueron sus comienzos como jugador de ajedrez?
Empecé a jugar a los 10 años. Entonces me apunté al Club Alcázar, donde tuve como monitor a Sebastián Santaella. Él ha sido mi entrenador durante muchos años, pero el que me introdujo en todo este mundo del ajedrez fue mi padre, gran aficionado.
Desde pequeño habrá tenido que acostumbrarse a un ritmo de trabajo bastante duro¿
Para quien quiere dedicarse profesionalmente al ajedrez resulta un trabajo verdaderamente duro y exigente. Dedico la mayor parte de mi tiempo a leer libros de ajedrez y a estudiar a mis rivales. Esto es importante, porque en el ajedrez una de las pautas principales es la rivalidad. Este trabajo se intensifica más aún cuando me dispongo a afrontar un campeonato.
¿Animaría a otros niños que están en edad de empezar a que dedicasen sus vidas a este deporte?
Sí, lo recomiendo. El ajedrez ayuda a trabajar la mente, te permite conocer lugares que nunca antes habías visto. Además, a pesar de la rivalidad, en el ajedrez también haces muchos amigos.
Hablando de amigos, ¿se dedican también a esta afición?
Bueno, tengo algunos amigos que juegan, pero también otros que no. Luego están los profesionales del ajedrez, muy buenos jugadores, de los que aprendes mucho día a día.
¿Cómo se entrena diariamente un ajedrecista?
Para entrenar tienes muchos recursos. Se pude utilizar el ordenador, puedes jugar contra él o contra otros. Además, si quieres informarte tienes revistas especializadas y, por supuesto, libros, con los que la gente ha aprendido toda la vida. En el ajedrez es muy importante estudiar las situaciones de partidas anteriores para perfeccionar.
¿Le interesan otros deportes?
Sí, como a muchos otros chavales de mi edad. Me dedico al ajedrez, es cierto, pero no dejo de practicar otros deportes, como el fútbol, la natación o el baloncesto.