184 municipios recogen cada año más de cinco toneladas de pilas usadas en 399 contenedores
La filosofía ecológica del reciclado de residuos va calando en los municipios palentinos y entre sus habitantes, aunque también es cierto que en algunos más que en otros, y la presencia de contenedores para la recogida de papel, vidrio y plásticos ya forma parte del paisaje urbano de las grandes y medianas localidades.
Las sucesivas campañas de información que animan a distribuir de forma correcta los desechos domésticos en cada contenedor también han logrado modificar los hábitos de los vecinos a la hora de deshacerse de sus residuos, animados por las ventajas que produce la cultura del reciclado para mejorar el entorno y evitar que los productos tóxicos contaminen el medio ambiente.
La recogida de pilas alcalinas y pilas botón también ha ido avanzando de forma progresiva en los pueblos de la provincia, desde que en el año 1997 la Junta de Castilla y León y la Diputación firmaron un convenio de colaboración para instalar 399 contenedores para el depósito de este pequeño material en 184 municipios -prácticamente la mayoría de los que 190 que vertebran Palencia-.
Los datos de la recepción de pilas usadas, un producto industrial considerado altamente tóxico por sus componentes de mercurio, plomo, litio, cadmio y níquel, son relativamente alentadores, dado que el número de kilos de pilas alcalinas y pilas botón almacenados en estos contenedores se ha ido incrementando, aunque con altibajos, según lo constatan las cifras que maneja la institución provincial.
Desde la implantación de los contenedores, hace ocho años, solo en la provincia se han depositado 44.817 kilos de pilas alcalinas y 219 de pilas botón. La media estimada anota un volumen de 5.500 kilos de las primeras y 28 kilos de las botón, una cantidad importante, según considera la institución provincial, y que refleja el grado de concienciación de los palentinos. Además de este volumen, en los primeros seis meses de este año -última recogida completa- se han depositado en la provincia 3.007 kilos de alcalinas y 40 de botón.
Labor conjunta
Aguilar de Campoo, Guardo, Saldaña y Villamuriel de Cerrato son las localidades que han contabilizado el mayor número de kilos anuales, coincidiendo con el hecho de que son las de mayor población. Los datos de recogida también evidencian que en líneas generales en el primer año de la campaña (1998) los ánimos de los palentinos se dispararon, y de arrojar sus pilas usadas a la basura orgánica pasaron a utilizar los contenedores. Sin embargo, en el periodo siguiente se produjo una significativa bajada en el número de kilos consignados, que ha ido remontando de forma progresiva.
La empresa adjudicataria de la recogida de pilas en la provincia vacía los contenedores dos veces al año. Previamente, el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación remite cartas a los ayuntamientos para que se centralicen los contenedores en un único punto para facilitar el transporte. La institución considera esencial la labor de las corporaciones locales, tanto para fomentar la cultura ecológica como para el cuidado de los contenedores.
¿Por qué las pilas contaminan tanto? Los estudios que se han realizado sostienen que se debe a la cantidad de mercurio y cadmio que contienen, metales nocivos, no solo para el medio ambiente, sino también para la salud.
Según la Fundación para la Gestión Medioambiental de Pilas (Ecopilas), la vida de una batería comienza en las industrias de las empresas fabricantes. Para que las pilas lleguen a los consumidores resulta necesaria la colaboración de los distribuidores y de los establecimientos comerciales.
Una vez que las pilas y baterías llegan hasta los consumidores se utilizan en los electrodomésticos, juguetes, teléfonos móviles, mandos a distancia, básculas y cámaras fotográficas, entre otros. Pero es al final de su vida útil, tras haberse gastado, cuando comienza el proceso contaminante, ya que si se mezclan con el resto de los residuos domésticos o se arrojan de forma indiscriminada contaminan el entorno.
Pero si el usuario deposita sus pilas en los contenedores que se han establecido, se transportan hasta las plantas de clasificación y tratamiento, donde se consigue evitar que los productos químicos que contienen contaminen el agua y por otra parte, se ayuda a que puedan ser reutilizadas por parte de la industria tras el correspondiente reciclado de los residuos. El Consejo de Gobierno de la Junta ha concedido una subvención de 4.000 euros al Ayuntamiento de Palencia y a la Diputación para la adecuada gestión de las pilas usadas recogidas y almacenadas en sus instalaciones procedentes de la recogida selectiva a través a través del convenio de colaboración que se firmó hace ocho años.
La ayuda permitirá garantizar una gestión adecuada de las pilas, mediante el reciclado material con recuperación del mercurio, cadmio, hierro y plata que contienen. Esta gestión supone un elevado coste económico, por lo que la institución regional considera necesario colaborar con las entidades locales en el coste efectivo que conlleva la recogida periódica de este residuo urbano almacenado en los contenedores.
El Plan Regional de ámbito sectorial de residuos urbanos y residuos de envases contempla la colaboración con los ayuntamientos, diputaciones y consorcios provinciales, debido al elevado coste de la gestión de las pilas usadas (0,60 euros por kilogramo) y al carácter peligroso de parte de las pilas (las denominadas botón).
Por ello, la Consejería de Medio Ambiente de la administración autonómica aportará entre el 50 por ciento y el 100 por ciento del coste total de gestión por cada kilogramo de pilas entregada a un gestor autorizado.