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El acto acabó convertido en una manifestación contra el Gobierno de Zapatero, objetivo de la mayor parte de las consignas, como 'Zapatero, coge las maletas y vete con la ETA', 'España merece otro presidente' o 'Zapatero, embustero'. Alcaraz comenzó su intervención preguntándose 'por qué el Gobierno se niega a seguir investigando lo ocurrido antes y después' del 11-M y exigió 'saber la verdad'. 'Son muchas las incógnitas sin resolver, pruebas falsas por aclarar, falsificación de informes e intoxicación periodística que forma una telaraña que impide que los españoles conozcamos con exactitud lo ocurrido', apostilló. Chulería de Batasuna Asimismo, criticó que, tras el anuncio de la tregua hace seis meses, haya vuelto de nuevo la violencia callejera, las manifestaciones públicas de Batasuna 'como un partido legalizado' o que 'los terroristas en la Audiencia Nacional muestren claramente su chulería y prepotencia, creyéndose los vencedores'. Así, el presidente de la AVT lamentó que el Gobierno presente al Parlamento Europeo la resolución de negociación con la banda terrorista, 'internacionalizando la mentira'. Junto a Alcaraz leyeron también un comunicado Teresa Jiménez Becerril, hermana de un edil asesinado por ETA en la capital hispalense; la catedrática y concejal Gotzone Mora y Gabriel Moris, padre de una víctima del 11-M. Jiménez Becerril señaló que 'el que una banda terrorista que haya asesinado a dos personas y dejado sin padre a tres niños sería motivo más que suficiente para darle con la puerta en las narices a quien venga en su nombre', por lo que lamentó que 'la puerta del Gobierno se haya abierto de par en par a los voceros de ETA'. 'Lo siguiente será ver de nuevo a Otegui y a Patxi López como buenos amigos intentando vender en Europa una paz que en España no vende', apostilló, 'buenos españoles estos socialistas que van a Europa a criticar a las víctimas y a pedir solidaridad para los terroristas'. Por su parte, Gotzone Mora apuntó que 'corren malos tiempos' para la democracia en España, como demuestran los recientes actos de violencia callejera en el país Vasco, las manifestaciones en defensa de los presos etarras o a favor de la autodeterminación e incluso 'el hostigamiento y muerte civil que padecemos quienes expresamos nuestro rechazo al nacionalismo obligatorio en el País Vasco'. 'Apoyar cualquier negociación con ETA o mantenernos equidistantes ante dicha propuesta o ante las dudas respecto al 11-M supone legitimar a los asesinos y dar la espalda a las víctimas', reseñó, por lo que consideró que 'salir hoy a las calles a gritar no ante tanta barbarie es un deber cívico y una obligación moral que nos incumbe a todos los ciudadanos de bien'. Así, recordó que el 'mal' es sentarse a negociar con la banda, y pidió a los ciudadanos que 'no nos dejen solos a quienes resistimos con nuestra presencia y nuestra voz' en el País Vasco, 'porque el invierno que nos ofrecen los nacionalistas es muy duro'. Fortaleza ante el terrorismo Los representantes políticos se situaron en una segunda cabecera, en la que se pudo ver a dirigentes del PP como el secretario general, Ángel Acebes, acompañado por Ignacio Astarloa o el presidente de la formación en Andalucía, Javier Arenas. Acebes consideró que la manifestación 'es testimonio de la impresionante fortaleza de la sociedad ante el terrorismo y ante la inquietante debilidad del gobierno ante ETA', y subrayó que 'cada vez son más los ciudadanos que quieren que el presidente del Gobierno esté aquí con ellos, y no en la mesa sentado con los terroristas'. En declaraciones antes del inicio de la concentración, el dirigente 'popular' aseguró que el presidente del Ejecutivo 'está cada vez más solo en su política de cesión ante ETA y los terroristas' y apuntó que la convocatoria de la AVT 'es la manifestación de la verdadera paz frente a las manifestaciones de todos aquellos que apoyan el terror, y también frente a aquellos actos de mítines continuos como hemos visto hace muy pocos días en las calles del País Vasco'.
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