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El ocupante del piso, un hombre de unos 30 años definido por sus vecinos como 'desaseado, huraño y solitario', fue arrestado como presunto autor del homicidio. Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía, el sospechoso es un amigo de Samira con el que esta salió varias veces días antes de desaparecer sin dejar rastro. El hallazgo del cadáver se produjo sobre las cuatro de la tarde. Atrás quedaba una larga y laboriosa investigación en la que se manejaron 'varias hipótesis'. Los agentes de la Policía Nacional, con la correspondiente orden judicial, entraron en la puerta cuatro del citado inmueble y localizaron a la fallecida. Fuentes próximas al caso indicaron a Vocento que el cuerpo de la víctima se hallaba sobre una cama. El arresto del presunto homicida fue inmediato. Ninguno de los vecinos de la calle La Noguera observó nada que hiciera sospechar las macabras circunstancias. Una residente del edificio relató como, hace aproximadamente un mes, vio a una chica en el interior de la vivienda del detenido. 'Llamé a su puerta porque se había salido a la escalera uno de los tres gatos que tiene y la vi en el interior', aseguró. No obstante, otra mujer añadió que últimamente se oían 'voces y golpes en la casa' del detenido. El arrestado fue visto por última vez en la escalera de la vivienda el pasado martes. 'Me crucé con él cuando subía en el ascensor con bolsas cargadas de comida y refrescos', apuntó un vecino. Tras la inspección ocular del lugar del crimen por parte de la Brigada de Homicidios, el juzgado de instrucción número 20 de Valencia procedió al levantamiento del cadáver a media tarde. Las Fuerzas de Seguridad buscaban desde principios de junio a Samira. La joven, técnico de laboratorio y estudiante de Nutrición y Dietética en la Universitat de València, salió de su domicilio de la avenida Blasco Ibáñez el pasado 31 de mayo por la mañana.
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