Aminetu Haidar dice que el enviado de la ONU debe estar con 'los más débiles'
La activista Aminetu Haidar vive entregada a la causa saharaui, por la que pasó más de cuatro años de cárcel, que la fortalecieron en su lucha por la 'defensa jurídica de los derechos humanos' de la población del Sáhara Occidental.
Aminetu se encuentra en Madrid para recibir atención médica por las secuelas que sufre tras su paso por las prisiones marroquíes: dolencias en la columna vertebral, úlcera de estómago, problemas visuales y una alergia dermatológica.
Ataviada con una vistosa 'melfa', el vestido típico saharaui, de color anaranjado, criticó en una entrevista con Efe las recientes declaraciones del enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, Peter van Walsum, de que la independencia de ese territorio 'no es una meta alcanzable'.
Esas palabras, indica, 'demuestran su falta de credibilidad, especialmente porque debía estar con la parte más débil que es el pueblo saharaui ocupado, no con el país colonialista (Marruecos)'.
Nacida el 27 de julio de 1967 en El Aaiún, la pacifista se muestra a favor de la celebración de un referéndum como solución aun conflicto que dura más de 30 años.
Haidar habla de la paciencia y 'pacifismo' saharaui al comentar la actual situación de 'punto muerto' en el que se encuentran las conversaciones de Manhaset (EEUU). La cuarta ronda terminó en marzo pasado sin que Marruecos, que propugna una autonomía, y el Frente Polisario, que pide la autodeterminación, acercaran sus posiciones.
'Yo prefiero la vía pacífica, pero si la represión continúa, si Marruecos practica el terrorismo contra la población civil, la situación puede cambiar', dice.
Aminatu Haidar recuerda con exactitud que permaneció encarcelada en la 'Prisión Negra' de El Aaiún, 'tres años y siete meses' entre 1987 y 1991, cuando tenía 20 años y después siete meses en 2005, con 38 años.
La primera vez fue detenida por la policía marroquí cuando intentaba acercarse a una delegación de la ONU que visitaba El Aaiún y la segunda cuando iba a participar en una manifestación con motivo del día de la Mujer trabajadora en marzo de 2005.
En esta segunda ocasión sufrió presiones para que no acudiera a la manifestación. Una llamada telefónica anónima le advirtió de que podría 'tener un destino como el de Ben Barka' (dirigente marroquí muerto en extrañas circunstancias en 1965).
Antes de su primer encarcelamiento, en el que durante tres años, recuerda, permaneció con los ojos vendados y sin apenas poder lavarse, Aminatu Haidar 'sólo tenía en mente la liberación del Sáhara Occidental'.
Después, tras el segundo periodo de cárcel, al objetivo de 'la lucha por la independencia del pueblo saharaui sumé el de los derechos humanos, porque he sentido que muchos otros saharauis estaban sufriendo'.
'Ahora estoy muy atada' a ese compromiso, pero con 'una visión jurídica', basada en 'un moderno pacifismo, al amparo de la legitimidad de las resoluciones de la ONU'.
Sobre sus carceleros dice tajante: 'no los he perdonado, porque estoy en contra de la impunidad de los torturadores hasta que sean juzgados'.
Recuerda que hay 58 presos de opinión saharauis en las cárceles de El Aaiún, Taroudant, Rabat y Marraquech, y que entre las medidas punitivas están 'el bloqueo de salarios, la retirada de pasaporte o la de entrar en las casas sin permiso judicial'.
Aminetu Haidar vive en El Aaiún, donde trabaja ahora como miembro del Comité de Derechos Humanos para el Sáhara Occidental (CODESA).
A la activista saharaui le cuesta hablar de sus aficiones, pero destaca la lectura de la poesía árabe clásica y de poetas contemporáneos como el palestino Mahmud Darwish.
Sus gustos musicales van desde las canciones patrióticas saharauis, a la gran cantante egipcia Um Kulzum, la siria Asala y...
al español Julio Iglesias.
Está divorciada y su mayor alegría son sus dos hijos, una adolescente de 14 años y un niño de 12. 'Ellos están influenciados por la situación política y por la vida de su madre'.
Sostiene que los jóvenes ahora 'son más valientes'. Además, ellos podrán contar en la defensa de los derechos humanos con un aliado, internet.