Autoridades alertan estelar aumento enfermedades sexuales entre adolescentes
Las autoridades de Singapur, hasta hace poco una de las sociedades más conservadoras de Asia, alertaron hoy sobre el veloz aumento de las enfermedades de transmisión sexual entre adolescentes, motivado por el cambio de actitud en las nuevas generaciones.
Según datos del Ministerio de Sanidad, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se han multiplicado casi por cuatro en los últimos cinco años hasta alcanzar los 815 casos en 2007, algunos de ellos entre niñas de hasta doce años.
Las estrictas normas de comportamiento y el exceso de trabajo ha situado a los singapureses entre los que menos practican el sexo, tanto que el Gobierno ha lanzado una campaña en los últimos años durante la festividad de San Valentín con el objetivo de fomentar la natalidad.
Sin embargo, las autoridades se han topado con el problema contrario y ahora la estrategia es desmotivar a los menores a que mantengan relaciones sexuales y, a los que ya sean activos, a que usen protección.
El director del Departamento de Control de Enfermedades de Transmisión Sexual, Tan Hiok Hee, explicó al periódico local 'Straits Times' que la mayoría de las adolescentes suelen contraer clamidia, mientras que en el caso de los chicos es gonorrea, las enfermedades sexuales más comunes.
El doctor Tan dijo que el número de chicas con ETS dobla al de chicos porque maduran sexualmente antes y porque son más susceptibles a ciertas infecciones, como clamidia.
En su opinión, las chicas también suelen buscar como pareja a chicos mayores, que tienen mayor experiencia sexual y algunos de ellos mantienen relaciones con varias al mismo tiempo.
Los expertos achacan a internet y las nuevas tecnologías parte del origen de los nuevos comportamientos de las nuevas generaciones que han roto los moldes conservadores de la sociedad de Singapur en relación al ocio y el sexo.
La directora de la Sociedad para Menores de Singapur, Carol Balhetchet, afirmó que la mentalidad de los jóvenes en Singapur ha cambiado radicalmente en los últimos cinco años.
'Los días en que la virginidad era pura ya son pasado, ahora lo 'último' es practicar sexo', apuntó.
Para Balhetchet, 'cuando los adolescentes mantienen relaciones sexuales sin preservativo, no lo ven como un comportamiento de riesgo, sino como algo natural y puro'.