|
|
|
Los barrios en los que se ha superado este nivel son los situados en el área sur de Barcelona, en los distritos de Ciutat Vella, Sants-Montjuic, Les Corts y Sant Martí, es decir, aquellos que se abastecen únicamente de agua del río Llobregat. Joan Guix ha reconocido que el consumo de trihalometanos en un nivel elevado y de forma continuada, al menos 'durante unos veinte años', puede provocar serios problemas de salud, como la aparición de cánceres. En Barcelona ya hace una década que se tiene constancia de esta anomalía en la calidad del agua, según indicado Guix, que ha subrayado que los trihalometanos no se eliminan hirviendo el líquido, como hacen muchos ciudadanos, al no tratarse 'de un problema de esterilidad, sino de compuesto químico'. 'Pero si no se clorase el agua tendríamos otros problemas', ha apuntado Guix, que, no obstante, ha remarcado que 'el agua de Barcelona, a grandes rasgos, es fiable' y mejor que la de otras ciudades españolas. En cualquier caso, para subsanar esta situación, desde la ASPB se ha urgido a Aguas de Barcelona (Agbar) a mejorar las plantas de tratamiento de Abrera y Sant Joan Despí y a filtrar el agua del Llobregat, a su paso por Súria, para extraer las sales de potasio y de cloro que adquiere el río al discurrir cerca de las minas de potasa de la zona. Por su parte, Aguas de Barcelona (Agbar) ha asegurado que el agua que se consume en Barcelona, tanto la que proviene del río Llobregat como la del Ter, tiene todas las garantías de salud y 'cumple permanentemente todas las características que la hacen apta para el consumo humano' según los criterios sanitarios. La compañía ha emitido un comunicado según el que los trihalometanos son sustancias presentes en 'todas las aguas de consumo público', y sus valores paramétricos han sido comunicados en todo momento a las autoridades sanitarias, que siempre han dado luz verde al suministro de agua al considerar que 'no supone ningún riesgo para la salud de los ciudadanos'. La empresa pública Aguas Ter-Llobregat (ATLL), adscrita al departamento de Medio Ambiente, ha asegurado que el agua que se consume en Barcelona 'es la más controlada desde el punto de vista sanitario, tiene todas las garantías de salubridad y cumple los requerimientos de las autoridades sanitarias'.
|