Cierre indefinido de catedral de México tras irrupción seguidores de Obrador
La catedral de Ciudad de México fue cerrada indefinidamente al culto el domingo después de que causaran destrozos en ella simpatizantes de izquierda soliviantados por el repicar de sus campanas durante un acto político, informa hoy la prensa local.
El templo, uno de los más importantes de México, se encuentra en el Zócalo de la capital, que suele ser utilizada por el dirigente de la izquierda Andrés Manuel López Obrador con frecuencia como espacio de reunión con sus seguidores en sus arengas políticas contra el presidente del país, Felipe Calderón.
La prensa mexicana se hizo amplio eco hoy de la decisión tomada el domingo por la noche por el Consejo Episcopal del Arzobispado de Ciudad de México, que optó por la clausura indefinida al considerar que 'no existe seguridad en esta ciudad para la libre expresión del culto'.
Un portavoz del Arzobispado consideró los hechos de 'acto de brutalidad y de violencia, de profanación', y criticó a la policía de no hacer nada por detener a los exaltados.
Unos 200 simpatizantes de López Obrador que asistían a un acto del político en el Zócalo se soliviantaron cuando comenzaron a sonar las campanas del templo mientras hablaba la senadora Rosario Ibarra de Piedra, seguidora del político, autoproclamado hace un año 'presidente legítimo' de México.
Minutos después el grupo entró en la iglesia y causó daños materiales de diversa consideración en puertas y bancos del recinto.
El Arzobispado de Ciudad de México calificó los hechos de 'acto de terror' y anunció el cierre indefinido del templo.
En declaraciones a la emisora 'W-Radio', el presidente del Colegio de Abogados Católicos, Armando Martínez, acusó hoy a la senadora independiente Rosario Ibarra de ser 'la responsable intelectual' de la agresión porque estaba al micrófono en el Zócalo momentos antes de los hechos.
Señaló que la legisladora habló en el acto de forma 'totalmente irresponsable', lo que desencadenó un acto de enorme 'intolerancia' cuando se malinterpretó la habitual llamada a misa con el toque de campanas, que duró más de doce minutos, con una crítica a la Convención Nacional Democrática (CND) de los izquierdistas.
Por su parte, en el mismo espacio radiofónico, la senadora Ibarra sostuvo que la agresión fue un acto que sucedió sin que ella incitara a la gente, y pidió que no se culpe tampoco al izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), al que pertenece López Obrador, del incidente.
El presidente de ese partido, Guadalupe Acosta Naranjo, defendió la libertad de culto en México y condenó la violencia del domingo.
Por su parte, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, también del PRD, dijo hoy que la catedral metropolitana no va ni puede ser cerrada porque es un 'monumento nacional'.
Agregó que las condiciones para oficiar misa en la catedral 'tendrán que ser garantizadas' por la policía y que no será necesario que el recinto sea cerrado.