El CNPT pide obligar a la industria a producir cigarrillos auto-extinguibles
El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) ha pedido hoy una regulación que obligue a la industria a fabricar cigarros autoextinguibles, capaces de apagarse rápidamente si, por descuido o negligencia, el fumador los deja abandonados sin haberse consumido del todo.
Para ello, el Comité -del que forman parte más de 40 asociaciones del sector sanitario implicadas en la lucha contra la nicotina-, pide que España 'importe' lo antes posible la regulación que ya se ha puesto en práctica en distintos países.
Según los datos aportados por el CNPT, las colillas sin apagar causan al menos el 10 por ciento de todos los incendios en edificios e instalaciones públicas.
Dado que los cigarros abandonados son 'a menudo' causa de muertes y graves quemaduras, distintos países han empezado a regular en este sentido.
Es el caso de Canadá, Australia y de, al menos, 22 Estados de EEUU, donde la legislación obliga a las tabaqueras a hacer cigarrillos más seguros, denominados 'RIP', las iniciales en inglés de Propensión a una Ignición Reducida, o 'autoextinguibles'.
En Europa, Finlandia es el primer país que está desarrollando este tipo de legislación.
En cambio, los cigarrillos que se venden en España aún contienen diversos productos químicos cuyo fin es reforzar la velocidad de combustión (acetato sódico, el cloruro potásico, el carbonato de magnesio, el sulfato de aluminio y el carbonato cálcico).
Tales aditivos del tabaco repercuten negativamente en la salud de las personas que los consumen y también en quienes inhalan el humo (tabaquismo pasivo), pues una de sus características es que aumentan los niveles de monóxido de carbono.
En consecuencia, el CNPT considera necesario que España tome ejemplo pronto de las naciones citadas y proceda a exigir las mismas garantías en los cigarrillos que se venden aquí.
Por otra parte, recuerda a los titulares de los centros hospitalarios y de trabajo en general, la responsabilidad de hacer cumplir la Ley del Tabaco, por razones de salud pública y de seguridad de todos los empleados y usuarios del edificio.
Todos los ciudadanos deberían colaborar en el cumplimiento de la ley y pedir a las autoridades autonómicas que se hagan inspecciones frecuentes en los espacios públicos para garantizar el derecho a la salud y a la seguridad colectivas.