Control tabaquismo y obesidad, claves en Estrategia Cardiopatías
La reducción de la prevalencia del tabaquismo y de la obesidad figuran como dos factores claves en la Estrategia en Cardiopatías Isquémicas, que hoy fue aprobada por el Consejo Interterritorial de Salud, reunido en el Ministerio de Sanidad, bajo la presidencia de Elena Salgado.
Esta Estrategia, que se enmarca en el Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud, tiene como objetivo central prevenir las enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de mortandad en España, que en 2004 provocó 123.867 fallecimientos, el 33,3 por ciento de todas las defunciones.
De todas las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad isquémica del corazón es la que ocasiona mayor número de muertes, el 31 por ciento del total; y dentro de ella, el infarto agudo de miocardio es la más frecuente, con un 61 por ciento de estos fallecimientos.
La cardiopatía isquémica es responsable de elevados costes, tanto directos como indirectos, así como pérdidas elevadas de productividad laboral, informó Sanidad en una nota, en la que señala que, según datos de 2003, ese coste se eleva a 2.000 millones de euros anuales.
Para luchar contra esto, la Estrategia aprobada hoy se estructura en cinco áreas de intervención (promoción y protección de la salud, asistencia a pacientes, rehabilitación, investigación y evaluación); 11 objetivos y 24 indicadores.
Esta Estrategia establece una clara relación causal entre determinados hábitos y estilos de vida y la cardiopatía isquémica, y considera que se deben emprender actuaciones para reducir la prevalencia del tabaquismo y la obesidad entre la población, así como promover el ejercicio físico y los hábitos saludables de alimentación.
También, implantar programas de prevención de factores de riesgo en las empresas y diseñar un sistema de monitorización de la calidad asistencial que incluya los aspectos considerados clave en relación con esos riesgos.
De esta forma, los servicios sanitarios deberán realizar un seguimiento a las personas con algún factor de riesgo, como tabaquismo, hipertensión, diabetes, obesidad..., tanto si han padecido un episodio coronario como no.
Los retos fundamentales son la mejora de la asistencia que se presta a los ciudadanos, con independencia de su lugar de residencia, y la reducción de los tiempos de demora en los procesos, algo que en estas enfermedades resulta fundamental para aumentar el índice de supervivencia.
El primer objetivo, agrega Sanidad, es reducir el tiempo que transcurre desde que se inician los síntomas hasta que se produce la asistencia sanitaria.