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Los internautas, los que más - 12-04-2009

La crisis resucita el trueque

El trueque, tan antiguo como la propia humanidad, ha resucitado en plena crisis económica a través de clubes y páginas web que permiten el intercambio de objetos, tiempo e incluso cama entre internautas de distintas zonas geográficas.

Tras el registro, la web permite acceder a las ofertas publicadas por más de 1.300 usuarios y pujar por el objeto deseado proponiendo un material propio como contrapartida.

Al mismo tiempo que los usuarios cierran el trato, los objetos cambian virtualmente de dueño y cualquiera puede, desde su ordenador, recorrer el itinerario del intercambio gracias a una herramienta de geolocalización.

'La idea no es orientarlo a un trueque individual, sino generar varias cadenas de trueques', asegura Fernández, y recuerda cómo 14 intercambios después, un canadiense pasó de disponer de un clip a disfrutar de una casa.

Según su promotor, 'antes de la crisis había una media de 50 visitas al día, mientras que ahora se alcanzan picos de 700 o 1.000 accesos diarios'.

En otros portales como Kroonos.com, el objeto del intercambio es el tiempo, pues según Miguel Delgado, uno de sus creadores, se necesitan lugares en los que las personas intercambien sus conocimientos y habilidades y en los que la moneda de cambio sea el tiempo.

Una habitación a cambio de sexo

Marcos (nombre ficticio) ha entrado en contacto a través de un portal gay con un chico que ofrece alojamiento en su chalet de Madrid a cambio de sexo, llevado 'por la necesidad, porque no llego a fin de mes con mi sueldo y no es de los más bajos', reconoce.

Alquilar una habitación a cambio de mantener relaciones sexuales periódicas con el propietario es otro de los modos de intercambio que han aparecido al calor de la red por 'la exigencia de agudizar el ingenio en tiempos de crisis', apunta el portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología, Iván Rotella.

'Si quieres habitación y estás dispuesta a darme sexo una vez por semana es tuya' escribe un chico de 34 años en uno de los tantos anuncios publicados en un portal que, desinflada la burbuja inmobiliaria, ha decidido abrirse a mercados más originales.

En otros casos, los mensajes incluyen una descripción del demandante: 'Soy un chico de 24 años, discreto, trabajador, educado, delgado, tranquilo y de mente muy abierta'.

Terra Actualidad - EFE

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