Custodia de Tierra Santa acusa a ANP de no castigar violaciones
El Custodio de Tierra Santa, el franciscano Pierbattista Pizzaballa, ha acusado a la ANP de no hacer nada para impedir terribles vejaciones a las que son sometidos miembros de la comunidad cristiana y permitir que sus propias fuerzas de seguridad participen en este tipo de actos.
En un informe difundido por la Custodia de Tierra Santa, Pizzaballa denuncia que no sólo militantes de organizaciones islámicas como Hamás y la Yihad Islámica han hostigado a cristianos residentes en la zona, sino que también han participado en los ataques miembros de las fuerzas de seguridad palestinas y de Al-Fatah, partido liderado por el presidente de la ANP, Mahmud Abás.
La Custodia en Tierra Santa es la encargada por la Santa Sede de la guardia de los Santos Lugares o lugares bíblicos fundamentales, como los del Santo Sepulcro de Jerusalén, y los de Belén o Nazaret.
Entre las denuncias, recogidas en un informe remitido a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) bajo el título: 'La ANP no castiga a los agresores. Nosotros los cristianos, blanco del odio musulmán', se cuentan casos de robos, saqueos, expropiación de tierras, raptos y violación y tortura de mujeres cristianas cometidos por palestinos.
Asimismo se menciona que la 'ANP no castiga a los agresores' de las vejaciones, 'que casi a diario afectan a nuestras comunidades no sólo por extremistas islámicos de Hamás o la Yihad Islámica, sino que en algunos casos estaban involucrados los mismos agentes de la policía de Mahmud Abás'.
El documento también refiere, según declaró a EFE el vicecustodio, el español Artemio Vitores, que los cristianos se topan con el 'muro de goma de la ANP que hace poco o nada para castigar a los responsables','Estoy tan desesperado de sentir los lamentos de la comunidad que a veces ni siquiera miro los informes que nos envían', agrega Pizzaballa.
En la denuncia se menciona que posee una lista de 93 casos de injusticias de diverso tipo cometidas en perjuicio de los cristianos en la región de Belén entre los años 2000 y 2004.
Asimismo se revela el caso de un cristiano del distrito cisjordano de Belén, Samir Kunsier, director de una pequeña televisión local denominada 'Al-Mahdeh' (Navidad), que ha sufrido en su propia piel constantes agresiones y que estudia publicar un libro de denuncias como la suya titulado 'Racismo en la Práctica'.
Kunsier cita, entre otros casos, el de tres palestinas cristianas vecinas de la localidad de Beit Sahur con edades comprendidas entre los 16 y 19 años que fueron vejadas por milicianos de Al-Fatah.
Dos de ellas fueron asesinadas bajo sospechas de ejercer la prostitución, aunque la autopsia reveló posteriormente que eran vírgenes, lo que no impidió que sus atacantes les torturaran con cigarrillos en sus partes íntimas.
La superviviente tuvo que emigrar con su familia a Jordania tras ser violentada por los milicianos de Al-Fatah, para evitar la vergüenza entre su comunidad. Pese a las denuncias que hizo su familia, los responsables nunca fueron arrestados por la ANP.
El caso más reciente ha sido el de los vecinos musulmanes de la aldea cisjordana de Deir Jarir que quemaron al menos catorce casas de familias cristianas del pueblo de Taybe, al noreste de Ramala, para vengar lo que describieron como la deshonra de una mujer musulmana.
'Hoy somos 170.000 cristianos, de los cuales 80.000 son católicos, cerca del 60 por ciento vive en Israel el resto en los territorios ocupados del 67 incluida Jerusalén', recuerda el Custodio.
También explica que cuando se estableció el Estado de Israel en 1948, los cristianos representaban el 14 por ciento de la población, una cifra que en la actualidad ronda el 2 por ciento, y que dada la situación de los últimos años y la masiva emigración de cristianos palestinos intimidados por sus compatriotas musulmanes, podría aumentar.