Escuela debería enseñar más 'estrategias para la vida', según experta
Un sistema educativo ideal requeriría potenciar más el lado ético y alejarse del teórico, enseñar más estrategias 'para la vida' y herramientas para manejar mejor la realidad, según Lourdes Bazarra, autora del libro 'Profesores, alumnos, familias. 7 pasos para un nuevo modelo de escuela'.
Bazarra, que es profesora de secundaria y miembro de Arcix Formación, explicó en declaraciones a Efe, que debería haber una coherencia entre los valores que se transmiten a los niños y el ejemplo que se les está dando.
Esta profesora considera 'problemático' que los niños reciban una imagen de un mundo en el que 'las prisas y la hipoteca presiden la vida' y en el que los adultos quieren que los problemas se arreglen de forma muy rápida, cuando la educación requiere 'mucha paciencia'.
El libro, escrito en colaboración con Olga Casanova y Jerónimo García Ugarte, está publicado por Narcea Ediciones, y está planteado como un lugar de encuentro de padres, alumnos y profesores, 'que siguen hablándose a espaldas'.
La autora propone hacer más efectivo el modelo de relación y aprendizaje entre profesores y alumnos y aumentar la implicación de profesionales y padres en un proyecto común.
Bazarra achaca el acoso y el fracaso escolar al aumento de la población y de la edad de enseñanza obligatoria, pero resalta que la situación no es preocupante y que hay una mayoría de casos positivos que no tienen repercusión mediática.
Respeto a las últimas reformas del sistema educativo, explica que hay una 'gran distancia entre el que regula y el que está en el aula' y que tantos cambios legislativos confunden a los alumnos.
Por eso, Bazarra pide que haya unas 'ideas básicas comunes' sobre cómo se quiere educar y qué es lo que se espera de los niños.
Asimismo, reconoce que hay poco diálogo entre los padres y los profesores y que el desconocimiento lleva a la crítica, a no entender las decisiones, por lo que es deseable que los adultos vuelvan a la escuela para aprender a educar.
Bazarra explica que hay que trasladar a los niños el optimismo y concienciarse de que la educación es 'estupenda y maravillosa' y que contribuye a la felicidad del presente y del futuro.