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El estudio pone de manifiesto el deseo de los españoles de probar actividades nuevas -el 54 por ciento- y la convicción de que la tranquilidad y la ausencia de ansiedad son importantes para garantizar una vida sexual satisfactoria. En este sentido, cuatro de cada diez cree que su vida sexual mejoraría si estuviera menos cansado o estresado, al 31 por ciento le gustaría tener más deseo sexual y al 27 por ciento poner más diversión en su vida amorosa. Las prioridades sexuales están cambiando, según la encuesta, que expone que los españoles reclaman más cariño y dedicación. Le gustaría pasar más tiempo con su pareja al 43 por ciento, cuatro de cada 10 quería saber cómo complacer mejor a su compañero y tres de cada diez quiere una relación con más amor y ternura. En España, el grado de satisfacción de las mujeres es superior al de los hombres -54 por ciento las primeras, frente al 44 por ciento de los segundos-. En el estudio general, hasta los 25 años, los niveles de satisfacción son mayores en hombres que en mujeres. A partir de los 34 años son más las mujeres que se sienten satisfechas. Los hombres consiguen el orgasmo más frecuentemente que las mujeres, en el caso español así lo exponen el 81 por ciento de los varones, frente al 52 de las féminas. Los actuales problemas de salud inciden directamente en la satisfacción sexual, sobre todo la sequedad vaginal y la dificultad de mantener la erección. El estudio fue presentado en España por la directora del Instituto Clínico de Sexología de Barcelona, Francisca Molero, y la directiva de Durex Alicia Ortega, que coincidieron en que la mujer española está liderando la revolución sexual "con la incorporación de todo el cuerpo" en estas prácticas. Molero destacó la necesidad de prestar una mayor atención a la salud sexual y propuso mayores consultas a los especialistas para resolver dificultades. Un 25 por ciento de los españoles dicen que en algún momento de su vida ha sentido dolor durante el coito. El estudio concluye con los deseos de los encuestados para mejorar su vida sexual, que en el caso de los adolescentes es de más tiempo solos, en los adultos jóvenes (20-34) más amor, en personas de entre 35 y 64 menos estrés y a partir de los 65 capacidad de mantener la erección.
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