Experto insta centros reconozcan acoso e insiste en prevención
El director de la red escocesa contra el acoso escolar (anti-bulling), Andrew Mellor, afirmó hoy que el acoso escolar es un problema que se da 'en todos los colegios del mundo' e instó a padres y profesores a elaborar conjuntamente un protocolo de actuación ante los casos de violencia escolar.
Mellor trazó, durante la primera ponencia de la última jornada del I Congreso nacional 'Familia y Escuela' que desde el jueves se celebra en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia, las líneas de colaboración para un 'trabajo educativo compartido' entre la familia y las diferentes instancias educativas, especialmente la escuela.
'El acoso se da en todos los colegios del mundo y no debe ser vergonzoso reconocerlo, pues la negación del problema no ayuda a solucionarlo', afirmó Mellor, quien indicó que todos los centros deberían tener 'una política contra el acoso'.
A su juicio, no hay una 'única solución sencilla' para afrontar una 'situación compleja' como es el acoso, y abogó por favorecer en los centros las situaciones 'en las que el acoso no pueda tener lugar'.
Mellor, que también es profesor de secundaria y de la Universidad de Edimburgo, opinó que es necesario 'sistematizar el proceso' contra el acoso, para lo que dijo que conviene que los centros sean 'sinceros y honrados' sobre lo que hacen para evitar el acoso.
Destacó que, ante los casos de violencia escolar, hay que responder 'de forma sensata' porque, por muchos medios que se pongan, 'acabará sucediendo algún caso', y apeló a la 'sinceridad personal' de padres y profesores para aceptar los errores y reconocer 'que es difícil afrontar el acoso'.
'Hay gente que piensa que el acoso se resuelve con castigos, pero hay que dar un apoyo continuado y modificar las conductas, lo que requiere más tiempo de ayuda', indicó Mellor, que se refirió a la conveniencia de crear en los centros un 'entorno contra el acoso' y a revisar periódicamente las políticas contra este problema.
En este sentido, recordó que el colegio tiene la 'responsabilidad' sobre todos los niños implicados en el acoso, y afirmó que los padres y los profesores 'se tienen que sentar juntos y definir estrategias -que llamó encuentros de inducción- antes de que ocurra el acoso para saber cómo afrontarlo cuando suceda'.
Afirmó que el acoso 'ha de ser una preocupación de toda la comunidad escolar', en la que incluyó también a las familias y abogó por otorgarles a los progenitores 'un papel' en la política antiacoso de los centros.
'Regularmente los padres tienen que ser invitados a debatir las políticas antiacoso del colegio para que los padres se sientan participes de esas políticas', puntualizó.
Mellor dudó de la conveniencia del uso de la mediación para resolver casos de acoso escolar porque, según dijo, se trata de situaciones de 'desequilibrio de poder' que viene determinado por la 'inferioridad de la víctima'.
Así, se mostró partidario de las estrategias que descartan 'enfoques de culpabilidad' en la víctima y de evitar enfrentar a acosador y acosado, salvo en los casos 'en los que el desequilibrio de poder no es grande'.
Explicó las causas del acosó por la 'necesidad de poder' de algunos individuos, que se manifiesta en el 'poder de humillar a otros', y por la necesidad de 'pertenencia a un grupo' o 'mobbing', una clase de acoso psicológico que sucede cuando un grupo 'se ceba en un individuo'.
Defendió que una amenaza puede constituir acoso y afirmó que esta forma 'es el más fácil de detener' y los profesores han de ser 'firmes' frente a ellas porque las consecuencias del acoso son 'serias e imprevisibles'.
Sobre los factores que influyen en el 'bullying', Mellow subrayó los factores personales, de grupo o familiares que favorecen el acoso, además de los que se dan en 'las culturas más permisivas con el acoso'.
Citó conductas de los padres que favorecen la agresividad de los hijos, como el uso del castigo físico o las discusiones de pareja.
Por último, se refirió a la importancia de 'animar' a los niños a hablar sobre el acoso y conminó a niños y jóvenes a 'responsabilizarse de las consecuencias de sus propias acciones, porque son los propios jóvenes los que tienen que solucionar el acoso'.