Expertos abogan integrar cirugía plástica en tratamiento obesidad
Expertos nacionales e internacionales han coincidido hoy en Pamplona en la necesidad de integrar la cirugía plástica en el abordaje integral del tratamiento médico y quirúrgico de la obesidad.
Esta es una de las conclusiones de la mesa redonda que se celebró en el marco del XLI Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE), con la presencia del jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital de Cruces (Bilbao), Francisco Javier Gabilondo, quien el pasado mes de marzo extirpó un faldón abdominal de 60 kilos a una paciente con obesidad mórbida.
Los expertos, según informaron los organizadores en un comunicado, constataron que la creciente preocupación por la obesidad mórbida, tanto desde el punto de vista social como sanitario, ha llevado al incremento de las intervenciones relacionadas con la denominada 'cirugía de la obesidad'.
En muchos casos, tras una pérdida de peso importante quedan secuelas como descolgamientos cutáneos, faldones o flacidez, que en ocasiones van acompañadas de secuelas psicológicas, lo que hace 'necesaria una visión global del cuerpo que conjugue la corrección anatómica con la armonía corporal y en la que la cirugía plástica se integre en el abordaje integral del tratamiento médico y quirúrgico'.
Se trata, según apuntó el doctor Pedro Cormenzana, de la Policlínica Guipúzcoa (San Sebastián), moderador de la mesa, 'de hacer un traje nuevo al paciente'.
La cirugía del contorno corporal es una disciplina que engloba toda la cirugía del cuerpo, excepto cara y pecho, según dichas fuentes, que precisaron que entre el 70 y el 80 por ciento de las personas que se someten a este tipo de intervenciones son mujeres.
En otra mesa redonda se expusieron diferentes casos de rehabilitación de parálisis facial, una situación clínica incapacitante no sólo por la limitación física que conlleva la falta de movimiento de la cara (especialmente de los párpados y la boca), sino especialmente por la afectación de la imagen y sus implicaciones psicológicas y de relación social.
La alteración del nervio facial puede estar provocada por causas internas, externas, de forma congénita o sin causa aparente y la recuperación puede ser espontánea en algunos casos, mientras que en otros será necesario tratamiento médico y en otros una intervención quirúrgica. El objetivo último, en el caso de la rehabilitación dinámica de la cara paralizada, es que el paciente pueda mover la cara, es decir, vuelva a sonreír.
En esta mesa participó el doctor Cristophe Moure, del Hospital de Amiens (Francia), miembro del equipo que el pasado mes de noviembre realizó el primer trasplante parcial de cara a Isabelle Dinoire.
Al respecto, Bernardo Hontanilla, del Servicio de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética de la Clínica Universitaria de Navarra y moderador de la mesa redonda, señaló que 'todavía es muy pronto para evaluar los resultados a nivel funcional, aunque de momento los indicios son favorables'.
Según Hontanilla, estas operaciones no tienen ninguna complejidad desde el punto de vista técnico, sino que lo determinante en estos casos es evaluar a largo plazo el tratamiento inmunosupresor requerido y la funcionalidad obtenida, para la cual será necesario que transcurran al menos seis meses tras la intervención.
La mastopexia, procedimiento quirúrgico para elevar y mejorar la forma de las mamas caídas y, sobre todo, el aumento mamario mediante prótesis de silicona, centró otra de las mesas de debate, en la que se indicó que en España se colocan cada año alrededor de 50.000 prótesis mamarias de silicona, lo que le sitúa a la cabeza de la Unión Europea en número de implantes de estas características.