El director gerente del hospital de Mendaro (Guipúzcoa), Gorka Sarasola, afirmó hoy que el centro sanitario ha abierto una investigación interna para conocer las circunstancias en las que el pasado 17 de febrero se produjo un intercambio, por error, de dos recién nacidos.
Sarasola apuntó, en declaraciones a Efe, a un 'error humano' como causa del caso de intercambio de dos bebés recién nacidos, que se prolongó 'durante 12 horas'.
En este mismo hospital guipuzcoano se registró un caso similar en 1997, cuando una mujer de Ermua (Vizcaya), ante las dudas que le asaltaban, acudió al centro hospitalario para comprobar que el bebé que le habían entregado era el suyo, tras lo que se descubrió que había habido una equivocación y que el bebé había sido cambiado por otro.
El máximo responsable del centro reconoció la existencia de un error en el transcurso del procedimiento habitual, pero aclaró que ese procedimiento 'no falló' y que se ha abierto una investigación interna para llegar 'hasta el fondo del asunto'.
Sarasola, que incidió en que 'no se puede poner en duda el sistema utilizado', se mostró 'sorprendido' por la presentación de una denuncia por parte de una de las parejas involucradas, ya que 'el hospital ha reaccionado como debía y no ha escondido la cabeza en ningún momento'.
'Lo que hay que dejar claro es que fue el personal sanitario el que advirtió de la situación y el que, tras una serie de comprobaciones, puso los hechos en conocimiento de las familias, que hasta ese momento no se habían percatado del cambio', indicó Sarasola.
Los hechos se produjeron el pasado 17 de febrero cuando una trabajadora de la Unidad de Tocoginecología y Pediatría advirtió un intercambio de bebés de dos parejas de Mutriku (Guipúzcoa) y Ondarroa (Vizcaya), tras lo cual se pusieron en marcha los protocolos de actuación y las alarmas para este tipo de situaciones, ya que uno de los bebés ya había abandonado el centro hospitalario.
Según el hospital, el intercambio fue detectado a las dos horas de producirse, aunque los mecanismos de comprobación establecidos demoraron otras 10 horas la comunicación a las familias afectadas.
El director del hospital aclaró que, tras explicar a las dos parejas lo ocurrido, 'fue el propio centro el que les ofreció la realización de una prueba de ADN, cuyos resultados son definitivos', y señaló que la dirección del hospital les trasladó nuevamente sus disculpas 'por la gravedad de los hechos'.
'No queremos eludir ninguna responsabilidad y reiteramos públicamente las disculpas manifestadas ya personalmente a ambas familias', declaró Sarasola, quien dijo estar seguro de que 'gracias a los protocolos y sistemas de alarma establecidos la situación ha sido reconducida de forma rápida y adecuada'.
El director gerente del hospital de Mendaro quiso hacer un 'llamamiento a la tranquilidad', dijo confiar en que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse y quiso incidir en la 'certeza de la profesionalidad de los trabajadores sanitarios y de la calidad de la asistencia proporcionada en el centro'.