El Vicario de la Diócesis de Ceuta, Francisco Correro Tocón, manifestó hoy la disposición de la Iglesia católica a ampliar el apoyo que vienen prestando en materia de inmigración irregular en la ciudad, debido a la entrada de nuevos inmigrantes clandestinos.
Según dijo a los periodistas el Vicario, todavía no se han adoptado medidas concretas al respecto debido a que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde viven unos 680 inmigrantes, 'está absorbiendo muy bien' la llegada de los nuevos extranjeros.
Francisco Correro explicó que 'no hay nada concreto' pero resaltó la posibilidad de abrir el colegio de San Antonio, que se clausuró este verano para dar atención a los inmigrantes subsaharianos que no tenían plazas en el CETI.
El Vicario valoró la 'capacidad y el trabajo' que se está llevando a cabo en el interior del CETI pero aseguró que le ha manifestado su apoyo a la Administración para prestar una mayor colaboración.