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leonardo boff 23-05-2007


L. Boff considera declaraciones de Benedicto XVI son un insulto a indígenas


El teólogo y escritor brasileño Leonardo Boff, creador de la Teología de la Liberación, consideró hoy que las declaraciones del papa Benedicto XVI respecto a la evangelización en América Latina son 'un insulto a los indígenas' y demuestran un claro desconocimiento de la historia.


Así se refirió Boff, en declaraciones a EFE en Zaragoza, a las afirmaciones que hizo hoy el Papa sobre que el cristianismo se abrió camino en América Latina 'dialogando' con las culturas precolombinas.

'Decir que hubo diálogo es no conocer la historia, es ser ignorante', señaló el teólogo, quien además manifestó que los ibéricos 'destrozaron todo', 'mataban a la gente' y trataban a los indígenas como si fueran 'herejes' o 'enemigos de la fe'.

En Brasil había 6 millones de indígenas y hoy son 600.000, por lo que resaltó que la colonización y la evangelización en aquel momento 'fueron un proyecto único y se mataba con la cruz y con la espada'.

En este sentido, opinó que cuando el papa Benedicto XVI va a Brasil y dice que la primera evangelización no fue por imposición, sino que fue 'la realización de un anhelo secreto de las religiones indígenas', sus palabras se entienden como 'un insulto a los indígenas' y un 'desestímulo a todas las iglesias y grupos, que son muchos, que ayudan a rehacer los pueblos indígenas amenazados'.

Precisamente, apuntó que la Iglesia está 'en crisis' y abogó por una reforma interna que apoye la descentralización, para que sea más cercana; y las comunidades de base, ya que se ha demostrado que donde hay trabajo de este tipo, 'por los pobres y por la justicia', casi no hay emigración de católicos, mientras que donde no lo hay, 'entonces hay una emigración enorme porque no se sienten atendidos'.

Agregó que 'los cristianos no ven a la iglesia como su hogar espiritual, no se sienten comprendidos, no entienden su lenguaje, y hay un fracaso institucional fantástico'.

Se preguntó dónde está el trabajo de la iglesia con los sin tierra, los sin techo, los indígenas, las prostitutas o los niños de la calle, y lamentó que el Papa, en su reciente visita a Brasil, no dijera ni una sola palabra 'de estímulo' para ellos, ya que dio la espalda a esa realidad e hizo un recurso institucional.

En su opinión, el Papa renovó el lenguaje superado de los años del decenio de los cincuenta del pasado siglo, de que a los pobres hay que dar resistencia y caridad, 'un mensaje pasado, retrógrado, ignorante', ya que 'nosotros proclamamos la justicia'

Cuando un Papa visita un país se deben decir cosas que estimulen a la iglesia y que animen a las pastorales sociales, dijo el teólogo brasileño, quien reconoció que 'nos ha decepcionado mucho' que Benedicto XVI haya desperdiciado una ocasión así.

Sobre la Teología de la Liberación, explicó que nació 'escuchando el grito de los pobres' con el objetivo de hacer de la fe 'una fuerza de movilización social y de resistencia', para que ellos mismos 'se salven y se busquen su liberación'.

Lamentó que el Vaticano nunca haya entendido esta corriente y opinó que decir que es una 'liberación marxista' es una 'acusación cómoda' que busca 'descalificar el trabajo que hacemos' y que surgió mirando 'las masas excluidas, las clases oprimidas, los millones de indígenas pobres'.

Al verlos, uno dice 'eso no puede ser, tenemos que cambiarlo, hay demasiado sufrimiento, demasiado hambre', e hizo hincapié en que rechaza la proclama de la resignación, ya que 'entre riqueza y pobreza hay relaciones causales', es decir, que la riqueza 'está hecha por la explotación de los pobres, por lo que el pobre no es un pobre, es un empobrecido'.



Terra Actualidad - EFE

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