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En una entrevista con Efe, la periodista asegura que ser mujer es 'muy difícil' en Sudán, país regido por un sistema político basado en la religión y en el que impera la Sharia, ley islámica que obliga la mujer a ocultarse bajo el burka, entre otras imposiciones. Según El Jaili, las restricciones que impone la Sharia pueden alcanzar 'extremos perversos', como 'avalar violaciones que se hacen en nombre de la religión', lo que lleva a que las mujeres, en caso de ser objeto de una violación sexual, 'cuando intentan denunciar el caso, se convierten, a la luz de los demás, en culpables en vez de ser víctimas, que es realmente lo que son'. Denunciar estas injusticias se ha vuelto una tarea casi imposible en Sudán, donde el pasado 6 de febrero se instauró, de nuevo, la figura del censor, tras un periodo de buenas relaciones entre el Movimiento Popular y el Gobierno, que hacían augurar una mejora en el avance de las libertades en el país, pero que se vio truncada con la guerra de Darfur. Esta desoladora radiografía de la realidad en Sudán hace que las mujeres 'no tengan otra opción, ésta es su causa y deben defenderla, deben reunir el valor para luchar por sus derechos', afirma, tajante, la activista. Apresada en dos ocasiones, El Jaili ha dado sobrada muestra de esta valentía, arriesgándose a publicar, recientemente, el caso de dos mujeres sudanesas condenadas a ser lapidadas hasta la muerte por adulterio en la página web de la organización humanitaria Human Rights House Foundation of Oslo. Su noticia generó una avalancha de protestas por parte de distintas organizaciones humanitarias y gobiernos occidentales, que se tradujeron en 'muchos contactos y presiones al Gobierno sudanés, que condujeron, finalmente, a la liberación de estas mujeres sentenciadas', relata El Jaili. Para la periodista sudanesa, participar en el proyecto 'Un portavoz para el silencio' en Granada es 'una oportunidad magnífica para apoyar nuestra labor a favor de las mujeres'. El curso incluye la creación de una página web, en español, francés y árabe, a la que tendrán acceso directo distintas universidades de todo el mundo con las que la Fundación Euroárabe mantiene acuerdos de colaboración, que la periodista sudanesa piensa utilizar como plataforma 'para reflejar nuestras causas en defensa de la mujer y luchar por ellas'. La activista sudanesa también considera 'enriquecedor' el intercambio que este curso le está permitiendo mantener con otras mujeres de distintas nacionalidades. Así, de los contactos mantenidos hasta ahora, alaba a las mujeres españolas, que 'han conseguido grandes avances en libertades y en realizarse a si mismas como seres humanos', así como a las de Túnez y Marruecos, cuya situación considera que ha experimentado 'grandes avances'. 'Seguramente que sacaremos provecho de sus experiencias porque ellas también han pasado por nuestra propia situación y la han superado ahora, y esto nos hace albergar esperanzas de que puede haber un futuro mejor', concluye El Jaili.
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