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fao-marruecos 09-09-2008


La peste de los pequeños rumiantes en Marruecos supone un riesgo para España


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha anunciado hoy la aparición en Marruecos de la peste de los pequeños rumiantes, una enfermedad viral muy contagiosa que afecta a las cabras y ovejas domésticas y a los pequeños rumiantes silvestres.


Según un comunicado difundido por esa organización, el brote detectado 'amenaza con exterminar a millones de ovejas y cabras' y supone un riesgo para otros países, entre ellos España.

La enfermedad, que se transmite a través del contacto entre los animales, 'ha afectado sobre todo al ganado ovino, con 133 brotes en 29 provincias detectados hasta ahora', según la nota.

'En su forma más grave la enfermedad se caracteriza por una fiebre alta, secreciones en los ojos y las fosas nasales, llagas en la boca, lesiones necróticas en las membranas mucosas, dificultades respiratorias y diarrea', explicaron los expertos de la FAO.

El porcentaje de mortalidad de la enfermedad puede alcanzar el 80 por cien en los casos graves y el cien por cien en los más graves, en los que los animales afectados mueren en la primera semana.

'Se trata del primer brote detectado hasta ahora en Marruecos, lo que indica que la peste de los pequeños rumiantes ha atravesado la barrera natural que supone el desierto del Sahara y amenaza ahora a los países del norte de Africa', indicó la FAO.

Aunque se desconoce el origen de los brotes, se cree que el virus pudo llegar a través del transporte de animales infectados vivos.

La FAO señaló que 'el control del transporte transfronterizo de animales es difícil para los países del Magreb, en especial en la zona meridional de la región, en donde los ganaderos practican un estilo de vida nómada'.

La cabaña ovina marroquí alcanza los 17 millones de animales y la caprina 5 millones, según los datos de la organización de la ONU, que añadió que ese 'ganado desempeña un papel importante en los medios de subsistencia de millones de familias.

La aparición del brote se produce en un momento en que el riesgo de la propagación de la enfermedad es mayor debido al comienzo del mes de ayuno del Ramadán en septiembre y la celebración de la festividad del Eid el-Adha en diciembre.

Esas celebraciones religiosas hacen que el comercio ganadero, especialmente el ovino, se intensifique en los países norteafricanos.

Por ese motivo, la FAO alertó que 'la propagación del virus se podría acelerar sin los mecanismos adecuados de control'.

También destacó que 'los brotes pueden conllevar cuantiosas pérdidas económicas, agravadas por la imposición de medidas sanitarias, el control del transporte de animales y las restricciones comerciales'.

Además, advirtió en el comunicado que 'existe también un riesgo para los países de Europa meridional que mantienen estrechas relaciones comerciales con Marruecos, en particular España'.

El veterinario jefe de la FAO, Joseph Domenech, declaró que si la situación evoluciona 'hacia una mayor mortalidad, los medios de vida de las familias dedicadas al pastoreo se verán gravemente amenazados'.

Según Domenech, 'el impacto económico no será tan grande como el de la peste bovina en el ganado vacuno', aunque 'el impacto social será aún mayor si se considera la importancia de los pequeños rumiantes para las comunidades afectadas'.

La FAO señaló que 'en respuesta a la solicitud de ayuda por parte de las autoridades marroquíes envió una misión de respuesta rápida' y que prepara también un proyecto urgente de cooperación técnica regional en respuesta a la crisis.

Las medidas de prevención y lucha contra la enfermedad recomendadas por la FAO incluyen el control del transporte de animales, el establecimiento de una cuarentena en las granjas afectadas o sospechosas de estarlo.

También prevé medidas de profilaxis como la vacunación alrededor de las zonas donde hayan surgido los brotes y en las consideradas de alto riesgo.



Terra Actualidad - EFE

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