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De los quince mediadores adscritos a esta red en la Comunitat -diez en Valencia y cinco en Alicante-, seis pertenecen a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Una de ellas, Awatef Keititi, ha destacado que la escuela 'es el termómetro de la convivencia por excelencia' y ha asegurado que la Comunitat 'está empezando un poco más tarde que otras autonomías' con este tipo de mediación. Keititi ha apostado por 'adaptar el currículo escolar a la convivencia' como medida relevante para favorecer la integración, y ha opinado que los padres de alumnos españoles 'a veces se sienten desorientados porque no saben cómo afrontar esta nueva realidad, no saben cómo funcionan algunas religiones o culturas', mientras que los inmigrantes 'a menudo no comprenden que hay leyes diferentes a las de su país, lo que provoca un choque de culturas'. 'Hay que trabajar para que este choque no se convierta en rechazo y odio', ha añadido Keititi. El trabajo de estos mediadores en las escuelas se centra en mediar ante cualquier conflicto intercultural entre docentes y padres, además de preparar charlas y participar en las jornadas de convivencia organizadas por los institutos. La coordinadora de CEAR, Nélida Molina, ha destacado la importancia de trabajar no sólo con los inmigrantes, sino también con los profesionales que los atienden. 'Hay que adecuar a la nueva realidad social a quienes asisten a personas de culturas diferentes' mediante la formación y la capacitación, según ha resaltado. Para Molina, en el ámbito sanitario ya se están produciendo roces 'porque los recursos son escasos y las necesidades aumentan', y ha lamentado la ausencia en la sociedad española de una filosofía de 'resolución pacífica de conflictos' pese a que ésta es 'necesaria'. Otro de los integrantes de esta red de mediadores, Abdoluaye Konté, ha reconocido que son muchos los que 'cuando se habla de mediación te preguntan qué es eso'. 'Debemos facilitar la comunicación, ser un enlace entre unos y otros, pero no vamos a resolver problemas', ha recordado Konté. Por su parte, la responsable del Programa de Inmigración de la Obra Social de La Caixa, Montserrat Cabré, ha subrayado que esta red valenciana de mediadores recibió 1.914 solicitudes de intervención y benefició a unos 25.700 ciudadanos entre octubre de 2006 y septiembre de 2007, cuando disponían de siete mediadores frente a los quince actuales. Preguntada sobre si esta iniciativa cubre un vacío de las Administraciones Públicas, Cabré ha respondido que la entidad financiera intenta 'anticiparse a las nuevas necesidades, o bien porque exista un vacío o porque faltan más profesionales en España'. El director del Área de Negocio de La Caixa en Valencia, Javier Maestro, ha recordado que la Obra Social de esta entidad 'es la primera fundación de España por nivel de gasto', con una inversión de 500 millones de euros. De éstos, 30 millones irán dirigidos a actuaciones en la Comunitat, lo que supone un crecimiento de más del 25% respecto a lo gastado en 2007.
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