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pobres-salud 02-05-2008


Un 80 por ciento de las muertes por hipertensión ocurren en países en desarrollo


Las enfermedades cardiovasculares han dejado de ser un problema exclusivo de los países ricos ya que un 80 por ciento de las muertes relacionadas con la hipertensión se producen en países en desarrollo o de renta baja.


Un anciano de 70 años hace ejercicio en Pekín. Según un estudio de la Universidad de Auckland, las enfermedades cardiovasculares han dejado de ser un
Un 80 por ciento de las muertes por hipertensión
Esas son las conclusiones de un estudio llevado a cabo por especialistas de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) y publicado en la revista médica británica 'The Lancet', según el cual las enfermedades cardiovasculares son ya endémicas en todo el mundo y no se limitan a los países desarrollados económicamente.

Según sus autores, 7,6 millones de muertes prematuras -un 13,5 aproximadamente del total global- y 92 millones de años de vida ajustados por incapacidad - medida utilizada por la Organización Mundial de la Salud- son atribuibles a la hipertensión.

Aproximadamente un 54 por ciento de las apoplejías y un 47 por ciento de las enfermedades cardíacas en todo el mundo se deben a la alta presión sanguínea.

En los países ricos, la proporción de muertes prematuras debido a la hipertensión era más alta (17,6 por ciento) que en los países de renta media o baja (12,9 por ciento).

Sin embargo, tomados los datos en su totalidad, un 80 por ciento de las muertes por esa causa se producen en el mundo en esos dos últimos grupos de países.

El grueso de las muertes por hipertensión corresponden a Europa del Este, Asia central, el este de Asia y el Pacífico (China incluida), seguidos del Sur de Asia (con la India).

Más de un tercio de todas las muertes en los países de renta baja de Europa y Asia central están relacionadas con la alta presión sanguínea, señalan los autores del estudio: Carlene Lawes y Anthony Rodgers.

En cuanto a cifras totales, los países ricos registraron 418.000 muertes por apoplejía, 668 000 por enfermedades cardiacas, 109.000 por las llamadas enfermedades hipertensivas y 197.000, por otras enfermedades de tipo cardiovascular, lo que da un total de 1,39 millones de muertes por una u otra causa.

Esas cifras son, sin embargo, muy inferiores a las registradas en los países de renta baja o media: 2,5 millones por apoplejía, 2,68 por enfermedades del corazón, 598.000 por enfermedades hipertensivas y 445.000 por otras de tipo cardiovascular, lo que totaliza 6,22 millones de muertes.

Según el profesor Stephen MacMahon, del George Institute for International Health, de la Universidad de Sydney (Australia), 'los países de renta baja y media tienen una carga de morbilidad cinco veces superior a la de los países ricos, pero al mismo tiempo sólo tienen acceso a menos del 10 por ciento de los recursos de tratamiento existentes en el mundo, algo que no puede continuar'.



Terra Actualidad - EFE

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