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El padre de los bebés, Javier, dijo a los periodistas que tanto él como su mujer, Olga, están 'encantados' con los pequeños, al tiempo que explicó que tomaron la decisión de tener un hijo mediante este sistema para congelar el cordón umbilical, por si en un futuro sirviera para curar a la primera hija del matrimonio, Carla, que tiene tres años y sufre de fibrosis quística. La pareja, procedente de Sevilla y de 38 y 34 años, no sabía que ambos eran portadores de la enfermedad hasta el nacimiento de su hija, si bien Olga ya tiene otros dos hijos de 15 y 11 años de un matrimonio anterior que están sanos -aunque durante el proceso han descubierto que el mayor también es portador-. Salas precisó que los médicos no les han ofrecido 'ninguna esperanza' de que las células del cordón umbilical sirvan para sanar a la pequeña, ya que actualmente no existe ninguna evidencia de que esta enfermedad pueda curarse mediante una terapia celular. Sin embargo, indicó que 'nos habríamos pegado un palo muy gordo' si no lo hubieran intentado y dentro de unos años se descubriera que el cordón umbilical de sus hermanos serviría para librar a Carla de esta enfermedad, que es una de las más frecuentes en Europa y afecta en España a uno de cada 3.500 niños nacidos vivos. La fibrosis quística es una enfermedad genética que en los últimos años ha pasado de ser mortal a crónica, pero que aún no tiene cura y provoca numerosos daños orgánicos, principalmente el bloqueo de los sistemas respiratorio y digestivo. Salas afirmó que éste ha sido un proceso largo pero 'más rápido de lo normal', ya que en algo más de un año y medio se realizaron todos los análisis, la implantación de los embriones y la gestación, que culminó hoy con el nacimiento de Javier y Lola. Los mellizos son los primeros en nacer libres de esta enfermedad dentro de la sanidad pública española, si bien el pasado 20 de febrero nació en Valencia un bebé sano también hijo de padres portadores, fruto del trabajo de dos centros privados valencianos. El nacimiento de los mellizos sevillanos ha sido posible gracias al diagnóstico genético preimplantacional (DGP), que se ofrece de manera gratuita en el Sistema Andaluz de Salud y consiste en realizar análisis a embriones obtenidos por técnicas in vitro para implantar en el útero sólo aquellos libres de la enfermedad en cuestión. Los científicos extraen una o dos células del embrión cuando éste está compuesto de 6 a 8, analizan el material genético y transfieren a la madre aquellos libres de las mutaciones que producen la fibrosis quística u otras enfermedades como la atrofia muscular espinal, el Huntington o la distrofia muscular de Duchenne. Antiñolo explicó que la fibrosis quística es una enfermedad que se desarrolla sólo en caso de que ambos progenitores sean portadores, lo que les da derecho a acudir al programa de DGP de la Consejería de Salud, como en el caso de este matrimonio. Con los mellizos ya son tres los nacimientos que se han producido en Andalucía tras la aprobación del acceso gratuito al DGP, después de que dos niñas nacieran libres de distrofia muscular de Dichenne el pasado julio y en enero de este año.
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