BUSCAR EN EL CANAL


Sociedad


consumo xxi 17-12-2005


Navidad, pista libre a la escalada de precios pescados y mariscos


Casi con la misma antelación que la iluminación de las ciudades y el bombardeo publicitario de juguetes, el pescado y el marisco inician su particular carrera de precios hasta terminar por las nubes días antes de la Navidad, unos incrementos que repercuten en el gasto familiar y pueden reducirse, simplemente, anticipando las compras.


Estos días en los que en la mayoría de las ciudades es imposible reservar una mesa porque las comidas de empresa saturan los restaurantes, los consumidores asisten a la tradicional escalada de precios en los manjares más habituales en las mesas navideñas.

Las lonjas de Vigo registraron ya este lunes una jornada histórica al subastar 320.000 kilos con subidas en torno al 30 por ciento, aunque en algunos casos se superó el 50 por ciento y en ocasiones se llegó al doble de lo que se pagaba por el mismo pescado hace quince días.

En Mercamadrid, el pasado jueves el besugo estaba a 33 euros (diez más que el 30 de noviembre), las cocochas de merluza se pagaban a 60 euros el kilo (54 hace un mes), la merluza de pincho a 33 euros, el rodaballo a 27, la almeja fina a 60, las cigalas a 84, la langosta a 72 y los percebes alcanzaban ya los 100 euros kilo.

Fuera del alcance de la mayoría de los bolsillos se sitúan las angulas que llegaron a los 800 euros el kilo las pasadas navidades, aunque este año se espera que sobrepasen los 1.000 euros si se tiene en cuenta que ya para Noviembre se vendieron a 550 euros a pie de río en Asturias.

Los precios de las carnes no suelen variar tanto aunque el cordero puede subir en torno a un 10 ó un 20 por ciento y el cabrito ha llegado a incrementos del 40 por cien otras temporadas.

Solo en Castilla y León, región del cordero por antonomasia, esta Navidad se venderán 600.000 lechazos, un 60 por cien procedentes de la zona y un 40 por cien de otras provincias españolas y de otros países.

Estas sumas que se destinan a la alimentación suponen sólo una parte, eso sí la más cuantiosa, del total de mil euros de media por persona que se gastarán estas navidades en España, un 6,5 por ciento más que el año pasado.

Estas previsiones hacen del nuestro el único país de Europa, junto con Irlanda, donde se incrementarán los gastos navideños frente a los ajustes de cinturón que se auguran en Alemania o Francia, según un estudio reciente de Deloitte.

Al parecer, confirman datos del Ministerio de Agricultura de 2004, las escaladas de precios no asustan al consumidor español, que echa la casa por la ventana y pone a la mesa sus manjares favoritos 'cuesten lo que cuesten'.

Por ello y, como todos los años, instituciones y asociaciones de consumidores reiteran los consejos para evitar el despilfarro adelantando las compras, aunque solo un 12 por cien adquiere los productos un mes antes de las fiestas más glotonas del año.

Otros abogan por elegir menús alternativos y evitar los productos más demandados estas fechas, pero al parecer estas recomendaciones no tienen demasiado predicamento entre los comensales españoles que en su mayoría se quedan con el cordero, el marisco y la merluza o el besugo.

Y es que, según los antropólogos, la condición pantagruélica de la Navidad no es más que el retorno a los orígenes de esta fiesta cristiana pero de raíces paganas, celtas y romanas, en las que se celebraba el solsticio de invierno con comidas especiales.

De hecho, la fecha del 24 de diciembre, día en que los romanos celebraban el Natalis Solis Invicti (el nacimiento del Sol Invencible), como día del nacimiento de Jesucristo no se decidió hasta el siglo IV y previamente se habían barajado otras como el 6 de enero o el 25 de marzo.



Terra Actualidad - EFE

IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO